El Dirigente Provincial por el Partido Federal, Dr. Miguel Saredi recordó un nuevo aniversario de la localidad matancera de Rafael Castillo: «Los inicios de la localidad fueron en 1911 con la inauguración de la estación del ferrocarril. En ese entonces era una zona rural con muchos establecimientos de granja, quintas, tambos y hornos de ladrillos».

En esa línea el Concejal de La Matanza, detalló que: «Hace 46 años, el 18 de octubre 1974, la legislatura bonaerense la declaró ciudad de Rafael Castillo».

Miguel Saredi en Rafael Castillo

Para finalizar el Dr. Miguel Saredi dijo: «En este día de la madre también quiero saludar a todos los vecinos de Rafael Castillo en un nuevo aniversario de la ciudad».

ORIGENES DE LA LA LOCALIDAD DE RAFAEL CASTILLO 

El Dr. Rafael Castillo, catamarqueño nacido 1863, dueño de varios predios de la zona, donó terrenos para la instalación de una estación del Ferrocarril Central Midland que tenía su cabecera en Puente Alsina. A modo de agradecimiento, la compañía bautizó Rafael Castillo a la nueva parada inaugurada el 15 de mayo de 1911. Rafael Castillo fue el ministro del Interior durante la presidencia de Manuel Quintana entre 1904 y 1906 y era hermano de Ramón Castillo, presidente de la Nación Argentina entre 1942 y 1943.

Rafael Castillo

A principios del siglo XX era un paraje de características rurales. Las familias del Dr. Castillo y de los Blanco tuvieron la iniciativa de levantar una iglesia. En 1912 se construyó la Iglesia de la Sagrada Familia, luego llamada Inmaculada Concepción y desde 1968, San Rafael, declarada Patrimonio Histórico y Cultural por Ordenanza 11.599/01 del Municipio.

Hacia 1930 la localidad contaba con no más de 3.000 habitantes y seguía siendo una zona netamente rural con muchos establecimientos de granja, quintas, tambos y hornos de ladrillos.

En la década del 40 comienzan a pavimentarse las primeras calles y a crecer lentamente la población que, en 1960, llegó a las 6.000 personas.

Diez años más tarde Rafael Castillo sería escenario de corridas de toros en el Tambo de Toledo que reunía a habitantes de la zona y de localidades vecinas que venían en tren y considerado por muchos como una verdadera fiesta.

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