Funcionarios nacionales y representantes de la Iglesia analizaron en Cancillería la posible llegada del Sumo Pontífice, en el marco de una gira sudamericana que incluiría también a Perú y Uruguay.
La posibilidad de que el papa León XIV visite la Argentina durante los próximos meses comenzó a tomar mayor fuerza luego de una reunión realizada en la sede de la Cancillería argentina entre autoridades del Gobierno nacional y representantes de la Iglesia Católica.
Del encuentro participó el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, el arzobispo Marcelo Colombo, junto a distintos funcionarios del área diplomática y de Culto. Según trascendió, durante la reunión se abordaron aspectos vinculados a una eventual gira del Pontífice por Sudamérica, que tendría como destinos principales a Perú, Uruguay y Argentina.
Aunque todavía no existe una confirmación oficial por parte del Vaticano, en las últimas semanas crecieron las señales políticas y eclesiásticas que alimentan la expectativa por una visita histórica. Desde el entorno gubernamental aseguran que las conversaciones avanzan y que solo restaría definir detalles de agenda y fechas tentativas.
La posibilidad de una llegada de León XIV al país también fue impulsada meses atrás por una invitación formal enviada por el presidente Javier Milei a través del canciller Pablo Quirno. La carta fue entregada personalmente en el Vaticano y representó un nuevo gesto diplomático entre la administración argentina y la Santa Sede.
El eventual viaje tendría una fuerte relevancia institucional y religiosa. León XIV mantiene una estrecha relación con América Latina debido a su extensa trayectoria pastoral en Perú, país donde desarrolló gran parte de su actividad eclesiástica antes de convertirse en Pontífice. Diversos referentes de la Iglesia regional consideran altamente probable que incluya a la Argentina dentro de su primera gira oficial por el continente.
En paralelo, desde Uruguay también reconocieron que existen gestiones activas para concretar la visita papal en noviembre, lo que reforzó las versiones sobre una recorrida regional coordinada por la Santa Sede.
De concretarse, el viaje marcaría un hecho de enorme trascendencia para la Iglesia argentina y para el escenario político nacional, ya que significaría la primera visita de León XIV al país desde el inicio de su pontificado.