La dirigente radical Alejandra Dulce Martínez planteó que el centenario partido debe dejar de acompañar desde atrás y pasar a conducir con agenda propia en el distrito más poblado de la Provincia.
El radicalismo matancero volvió a poner sobre la mesa el debate por su rol dentro de las coaliciones opositoras. En esa línea se expresó una de sus referentes territoriales, Alejandra Dulce Martínez, quien aseguró que la Unión Cívica Radical no quiere continuar ocupando un lugar secundario en los armados electorales.
La dirigente, reconocida como una de las figuras de mayor peso en la estructura local, sostuvo que la fuerza debe consolidar una identidad propia, con propuestas y conducción, y no limitarse a acompañar estrategias definidas por otros espacios. El planteo se da en un momento de redefinición interna del radicalismo bonaerense, que busca reglas de juego más equitativas y un protagonismo real en la toma de decisiones.
Martínez forma parte del sector Adelante Buenos Aires en La Matanza, y ha tenido participación activa en instancias orgánicas del partido, entre ellas como convencional nacional. Desde ese lugar, viene insistiendo en la necesidad de que la UCR recupere centralidad en el debate local.
El posicionamiento no es aislado. En los últimos meses, el comité de distrito y distintos sectores internos han manifestado su preocupación por problemáticas sensibles para los vecinos, como la seguridad. Desde Militancia Radical de La Matanza han exigido que se fortalezcan las políticas en la materia y que se cumplan las promesas de gestión.
En ese marco, la propia Martínez había cuestionado la efectividad del sistema de monitoreo vigente, señalando deficiencias en el funcionamiento de las lectoras de patentes y reclamando la instalación de las cámaras anunciadas por la comuna. La crítica se enmarcó en una presentación formal que el espacio impulsó ante el área de Protección Ciudadana y el Concejo Deliberante.
Para la dirigencia radical, la discusión de fondo excede lo coyuntural. El debate sobre ser «furgón de cola» atraviesa desde hace años a la UCR a nivel provincial y nacional, con distintos sectores que han pedido pasar de un rol de acompañamiento a uno de conducción dentro de las alianzas. En La Matanza, donde el peronismo mantiene una hegemonía histórica, el radicalismo intenta ahora capitalizar ese debate para construir una alternativa con voz propia, territorialidad y agenda local.