La autoridad monetaria actualizó la normativa para las entidades financieras y permitió que las cuentas sueldo puedan recibir depósitos en dólares estadounidenses, en línea con los cambios impulsados por la reforma laboral.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) introdujo una modificación en la operatoria bancaria que permitirá a las entidades financieras acreditar depósitos en dólares estadounidenses dentro de las cuentas sueldo. La medida fue oficializada mediante una resolución que adapta la normativa vigente a las disposiciones contempladas en la reciente reforma laboral.
Hasta el momento, las cuentas destinadas al cobro de haberes funcionaban principalmente en pesos. Con esta actualización, el sistema incorpora al dólar como una moneda habilitada para la recepción de depósitos, ampliando las alternativas disponibles para empleadores y trabajadores.
La resolución establece expresamente la incorporación del dólar estadounidense como moneda admitida para la captación de depósitos en la denominada «Cuenta sueldo», una decisión que forma parte del proceso de adecuación normativa impulsado por el Gobierno nacional tras las modificaciones introducidas por la Ley de Bases y las reformas laborales implementadas durante el último año.
Desde el sector financiero señalaron que esta medida no implica la obligación de pagar salarios en dólares, sino que brinda un marco regulatorio para aquellos casos en que empleadores y trabajadores acuerden esa modalidad dentro de los límites permitidos por la legislación vigente.
Especialistas explican que la nueva operatoria busca ofrecer mayor flexibilidad en un contexto de creciente utilización de cuentas en moneda extranjera y de expansión de los instrumentos financieros en dólares. Además, consideran que podría beneficiar especialmente a trabajadores vinculados con actividades exportadoras, empresas multinacionales o sectores que generan ingresos en moneda extranjera.
La normativa también obliga a las entidades financieras a adecuar sus sistemas operativos para permitir la apertura y administración de estas cuentas bajo las mismas condiciones de gratuidad y protección que caracterizan a las cuentas sueldo tradicionales.
La decisión se suma a otras medidas orientadas a flexibilizar el funcionamiento del sistema financiero argentino, facilitar el uso de distintas monedas y ampliar las opciones disponibles para empresas y trabajadores en sus relaciones laborales.