El ex delantero del conjunto de Núñez expresó su indignación tras la jugada final ante Boca y apuntó contra la decisión arbitral que desató controversia.
El cierre del último Superclásico disputado en el estadio Monumental dejó mucho más que el resultado. Una acción en los minutos finales del encuentro entre River y Boca se convirtió en el foco de discusión y generó una ola de reacciones en el ambiente futbolero, tanto dentro como fuera del campo de juego.
En esa jugada, los futbolistas del equipo dirigido desde Núñez reclamaron de manera inmediata una infracción dentro del área sobre Lucas Martínez Quarta. La acción involucró a Lautaro Blanco y despertó el pedido insistente de los jugadores para que el árbitro Darío Herrera revisara la maniobra mediante el VAR. Sin embargo, la decisión final fue no sancionar penal, lo que encendió la polémica.
Quien no se mantuvo al margen del debate fue Mariano Pavone. El ex atacante, con pasado en River y recordado por haber integrado el plantel que perdió la categoría en 2011, utilizó sus redes sociales para manifestar su descontento. En respuesta a una publicación periodística que analizaba la jugada, dejó un mensaje breve pero contundente, acompañado por un emoji alusivo al dinero, sugiriendo una mirada crítica sobre lo ocurrido.
El comentario del ex futbolista se sumó a una serie de opiniones que surgieron tras el partido. Desde el entorno riverplatense, la sensación generalizada fue de disconformidad con el criterio arbitral, considerando que la acción merecía al menos una revisión más exhaustiva.
Por su parte, Darío Herrera brindó explicaciones al término del encuentro. El juez sostuvo que existió contacto entre los jugadores, aunque interpretó que no fue suficiente para provocar la caída del defensor de River. Esta interpretación, sin embargo, no logró apaciguar las críticas, que continuaron multiplicándose en redes sociales y programas deportivos.
El uso del VAR, implementado para reducir errores en jugadas determinantes, volvió a quedar bajo la lupa en un partido de alta tensión como el Superclásico. La intervención —o la ausencia de la misma— por parte del equipo arbitral encabezado en la cabina por Héctor Paletta también fue motivo de debate, alimentando la controversia en torno a los criterios de aplicación de la tecnología.
La jugada, lejos de diluirse con el paso de las horas, se consolidó como uno de los temas centrales del encuentro, reflejando la intensidad con la que se vive cada enfrentamiento entre los dos clubes más convocantes del fútbol argentino.