La Justicia de La Pampa aumenta las penas y suma condena por abuso sexual a Magdalena Espósito Valenti en el escalofriante caso de homicidio junto a su ex pareja, Abigail Páez.

La tarde de hoy, el Tribunal de Impugnación Penal de La Pampa emitió una decisión que conmocionó a la comunidad, al confirmar las sentencias de prisión perpetua para Magdalena Espósito Valenti y Abigail Páez por el homicidio de Lucio Abel Dupuy. Además, se les imputó a ambas el delito de abuso sexual, agravado por su naturaleza gravemente ultrajante.

La Sala A del tribunal, compuesta por la jueza María Eugenia Schijvarger y el juez Mauricio Piombi, junto con la secretaria María Elena Grégoire, respaldaron en su totalidad los argumentos presentados por la fiscalía, concediendo parcialmente las peticiones de la querella y rechazando las objeciones de las defensas de las imputadas, según informaron fuentes judiciales.

En un proceso previo, Espósito Valenti, madre de la víctima, había sido hallada culpable de homicidio triplemente calificado, mientras que Páez fue condenada por homicidio doblemente calificado en concurso real con abuso sexual. Este último delito había sido ejecutado con particular crueldad, utilizando un objeto fálico, y agravado por tratarse de la guardadora del menor y por haberse cometido contra un menor de 18 años en situación de convivencia preexistente.

Sin embargo, en ese momento, el tribunal absolvía a Espósito Valenti de la acusación de abuso sexual agravado. Ahora, el Tribunal de Impugnación Penal le imputa el delito de homicidio triplemente calificado en concurso real con abuso sexual gravemente ultrajante, considerando las circunstancias de realización, con acceso carnal vía anal utilizando un objeto fálico. Además, se agravó la acusación al haber sido cometido por la ascendiente, con la colaboración de otras dos personas, aprovechando la convivencia con la víctima menor de 18 años, todo como delito continuado.

En cuanto a Abigail Páez, se mantuvo la misma calificación, con el añadido del abuso sexual gravemente ultrajante.

Las fiscales María Mónica Rivero y Verónica Ferrero argumentaron que la Audiencia de Juicio había evaluado incorrectamente varias pruebas y sostuvieron que se había demostrado la perpetración de los abusos sexuales por parte de ambas imputadas. Tras una detenida revisión de las pruebas y testimonios, los jueces Schijvarger y Piombi llegaron a la conclusión de que Espósito Valenti también había abusado de Lucio, situándola en el lugar del crimen en el momento de la agresión sexual y golpiza, según la hora de la muerte determinada por el médico forense.

Las conclusiones de la autopsia, además, revelaron que el niño había sido víctima de agresiones sexuales en las semanas previas a su trágica muerte.

Por otro lado, el abogado José Mario Aguerrido, en representación del padre de Lucio, Christian Dupuy, logró que se sumara el abuso sexual como cargo adicional a la madre. No obstante, se le negó el argumento de «odio de género» como factor agravante, ya que los testimonios de las psicólogas en el juicio fueron concluyentes al respecto, resaltando que la interferencia de una tercera persona en la pareja sería igualmente perjudicial, independientemente del género de la víctima.

Este escalofriante caso continúa conmocionando a la sociedad, mientras la Justicia busca hacer justicia en nombre de Lucio Dupuy.