Un mecánico de 44 años que quiso alertar a su vecino policía que lo estaban por robar cuando llegó con su camioneta a su domicilio, en la localidad de Rafael Castillo, quedó en medio de un tiroteo que en ese momento se produjo entre el efectivo y los delincuentes, y fue alcanzado por una bala que le quitó la vida.
Sucedió el lunes por la noche frente a una vivienda ubicada en la calle Tres Cruces al 2400, cuando un sargento de la Policía Federal Argentina (PFA) regresaba a su casa a bordo de una camioneta Volkswagen Amarok color gris.
El efectivo estaba ingresando el vehículo a su casa, vestido de civil, cuando fue abordado por al menos tres delincuentes con intenciones de robo.
En ese momento, Martín Almirón, que vivía frente a la casa del policía, salió de su domicilio y le gritó «¡guarda que están por robarte!».
Al darse cuenta de la situación, el policía desenfundó su arma reglamentaria marca Browning calibre 9 milímetros y comenzó un intercambio de disparos con los delincuentes.
Producto del enfrentamiento, Almirón recibió un disparo certero en la frente que le produjo la muerte al instante.
Rápidamente los delincuentes escaparon del lugar sin lograr su cometido por lo que se están analizando las cámaras de seguridad y el testimonio de testigos para lograr su identificación, agregó.
«Dios mío, nadie me va a devolver a mi hijo», dijo a C5N la mamá de Almirón, en medio de lágrimas. La mujer se acercó al lugar donde quedó el cuerpo de su hijo y pidió justicia.» Pongan más policías, trabajen más. Estos delincuentes se drogan y siguen delinquiendo en la calle».