La iniciativa fue lanzada este lunes en la UNLaM y busca declarar la integración sociourbana como política de Estado en el distrito. Propone obras, servicios básicos y regularización dominial con participación vecinal.

Con un acto multitudinario en la Universidad Nacional de La Matanza, la Mesa de Barrios Populares lanzó oficialmente el proyecto de ordenanza municipal “Papa Francisco”, una herramienta que busca transformar la realidad de las familias que residen en los asentamientos informales del partido más poblado de la provincia de Buenos Aires.

La actividad se desarrolló este 3 de noviembre en el Salón Pérez Esquivel de la UNLaM y reunió a referentes de organizaciones sociales, comunidades eclesiales, dirigentes y vecinos de diferentes localidades matanceras. El eje central de la convocatoria fue instalar en la agenda del Honorable Concejo Deliberante una política integral para los barrios populares.

El corazón de la propuesta es la integración sociourbana como política pública permanente. El texto plantea un paquete de intervenciones que incluye infraestructura básica, conexión a servicios esenciales como agua potable y cloacas, mejoramiento habitacional y regularización en la tenencia de la tierra.

Según explicaron sus impulsores, la ordenanza está inspirada en los principios de la Ley Nacional 27.453 del Régimen de Regularización Dominial para la Integración Sociourbana y apunta a un proceso de urbanización integral, progresivo y participativo.

El proyecto toma como referencia territorial el Registro Nacional de Barrios Populares (RENABAP). De acuerdo a ese relevamiento, en La Matanza existen actualmente 163 barrios populares registrados, donde viven decenas de miles de familias.

Tierra, Techo y Trabajo como eje conceptual

Uno de los momentos centrales de la jornada fue la intervención de la diputada nacional Fernanda Miño, exsecretaria de Integración Socio Urbana de la Nación, quien remarcó la necesidad de sostener la presencia del Estado con obra concreta y voluntad política para garantizar derechos en los territorios más postergados.

En la misma línea se expresó el obispo de San Justo, monseñor Eduardo García, quien vinculó la ordenanza con el legado del Papa argentino. El prelado evocó la consigna de “Tierra, Techo y Trabajo” y sostuvo que la transformación debe edificarse desde abajo hacia arriba, con los vecinos como protagonistas y no como espectadores de los cambios en su propio barrio.

“Los vecinos no pueden ser invitados de piedra en la transformación de su propio barrio”, fue una de las definiciones que resonó en el auditorio, junto a un llamado a no naturalizar la falta de acceso a derechos básicos como vivienda, salud, educación y seguridad.

El testimonio de los barrios y los próximos pasos

Durante el encuentro también tomaron la palabra vecinas de distintos puntos del distrito. Habitantes de barrios como La Isla, en Villa Celina, y 22 de Enero, describieron las dificultades cotidianas que enfrentan y subrayaron el valor de la organización comunitaria para visibilizar reclamos.

Desde la Mesa, Gabriel Zalla, referente de Argentina Humana Patria Grande, explicó que la ordenanza no se limita a cemento y servicios, sino que incorpora el cuidado ambiental y mecanismos formales de participación ciudadana en el diseño de las obras.

La estrategia legislativa ya está en marcha. De acuerdo a lo adelantado por los organizadores, en las próximas semanas comenzarán las reuniones con concejales de distintos bloques para buscar consenso. La expectativa es que el tratamiento formal en el Concejo Deliberante se concrete antes de fin de año y la presentación oficial ingrese a principios del año próximo.

De esta manera, la Mesa de Barrios Populares busca que La Matanza cuente con una norma propia que institucionalice la urbanización de sus 163 barrios y que, bajo el nombre del Papa Francisco, coloque en el centro del debate local la dignidad, la infraestructura y el arraigo.