La efeméride recuerda cada año el fallecimiento del precursor del arte nacional, ocurrido en 1870, y reconoce el aporte de los creadores visuales a la identidad cultural del país.

Cada 3 de noviembre el país pone en valor el trabajo de pintores, escultores, dibujantes y demás referentes de las artes visuales. La fecha, instalada en el calendario cultural como el Día del Artista Plástico Argentino, evoca la figura de Prilidiano Pueyrredón, considerado uno de los iniciadores de la plástica nacional.

El homenaje coincide con el aniversario de su muerte. Pueyrredón falleció a los 47 años, el 3 de noviembre de 1870, en su quinta familiar de San Isidro, en la provincia de Buenos Aires. Aunque no existe una norma oficial que establezca la conmemoración, la efeméride es reconocida ampliamente por organismos e instituciones culturales de todo el país.

Nacido en Buenos Aires en 1823, fue hijo de Juan Martín de Pueyrredón, quien participó en la organización del Cruce de los Andes junto al General José de San Martín. Su formación lo llevó a destacarse en múltiples disciplinas: pintura, escultura, ingeniería y arquitectura.

Dentro de la historia del arte argentino se lo señala como el primer creador en abordar el desnudo femenino en Buenos Aires. Dos de esas obras emblemáticas, “La Siesta” y “El Baño”, forman parte del patrimonio del Museo Nacional de Bellas Artes y se conservan hasta la actualidad.

Su legado excedió el caballete. Intervino en tareas de restauración y ampliación de espacios simbólicos como la capilla de la Recoleta, la Pirámide de la Plaza de Mayo y la Casa Rosada. Como urbanista, proyectó la Plaza de la Victoria y el puente del barrio de Barracas.

Entre sus trabajos más trascendentes también se cuenta el diseño de los planos para la mansión que Miguel de Azcuénaga mandó a construir en Olivos, propiedad que luego fue cedida al Estado nacional y se convirtió en la residencia oficial del Presidente de la Nación.

En esta jornada, museos, talleres y centros culturales de todo el país recuerdan su figura y celebran a quienes, con distintas técnicas y lenguajes, continúan ampliando el patrimonio artístico argentino.