El equipo de Eduardo Domínguez sufrió en Montevideo, perdió 2-0 ante City Torque, pero hizo valer el 3-0 de la ida. Jugará la final ante el Xeneize el 21 de noviembre en Colombia. Alan Franco vio la roja y no estará.
Habrá final argentina-brasileña en la Copa Sudamericana. Atlético Mineiro se transformó este miércoles en el segundo finalista del certamen, pese a tropezar en la revancha de semifinales.
En el estadio Centenario de Montevideo, el conjunto que conduce el argentino Eduardo Domínguez cayó 2-0 frente a Montevideo City Torque. Los goles del elenco ciudadano fueron convertidos por Kevin Silva y Gary Kagelmacher, que ilusionaron al equipo uruguayo con una remontada histórica.
Sin embargo, la amplia ventaja que había construido el Galo en Belo Horizonte resultó determinante. Con el contundente 3-0 obtenido en la ida, el global quedó 3-2 a favor de los brasileños y les permitió asegurar el boleto al partido decisivo.
El desarrollo en Uruguay fue mucho más incómodo de lo previsto para Mineiro. El local, una de las grandes sorpresas de esta edición tras eliminar a Tigre y a Cienciano, salió a buscar la hazaña y estuvo cerca de forzar los penales. No hubo batacazo, pero sí suspenso hasta el final.
La noticia negativa para el cuadro de Domínguez llegó por el lado del ecuatoriano Alan Franco, quien fue expulsado en el encuentro y quedó automáticamente descartado para la final ante Boca.
De esta manera, Atlético Mineiro accede por segunda vez consecutiva a la definición del torneo. En la edición pasada había sido subcampeón tras caer ante Lanús, por lo que ahora buscará revancha y su primer título en la historia de la competencia.
Del otro lado estará Boca】 Juniors, que ya había sellado su clasificación tras dejar en el camino a Vasco da Gama en el Maracaná. La Conmebol confirmó que el choque decisivo será a partido único el sábado 21 de noviembre en el estadio Metropolitano Roberto Meléndez de Barranquilla, Colombia. El horario todavía debe ser oficializado por el ente continental.
El Galo y el Xeneize ya conocen el escenario. Ahora empieza la cuenta regresiva para una final que promete ser apasionante.