El municipio suscribió un Memorándum de Entendimiento con CRRC Nanjing Puzhen para estudiar la posible incorporación de tecnologías de movilidad eléctrica, automatizada y de mediana capacidad. Entre las alternativas aparece el Digital Rail Transit, un sistema que combina características de un tranvía con la flexibilidad del transporte sobre neumáticos.

PUBLICIDAD

La búsqueda de nuevas alternativas para mejorar el transporte urbano abrió una nueva etapa de análisis en La Matanza. El municipio firmó un Memorándum de Entendimiento con CRRC Nanjing Puzhen Co., Ltd., compañía china especializada en material ferroviario, vehículos para transporte urbano y soluciones de movilidad, con el objetivo de evaluar tecnologías que eventualmente puedan formar parte de futuros proyectos de transporte público.

La iniciativa pone el foco en sistemas capaces de responder a las necesidades de corredores urbanos de demanda media, donde puede resultar necesario contar con una alternativa de mayor capacidad que el colectivo tradicional, pero sin recurrir necesariamente a la infraestructura que requiere un tranvía convencional o un sistema ferroviario.

Durante el encuentro fue presentada la tecnología denominada Digital Rail Transit (DRT), un concepto de transporte urbano eléctrico que utiliza neumáticos y sistemas de guiado digital en lugar de vías ferroviarias tradicionales. De esta manera, el vehículo puede desplazarse sobre calles preparadas mediante referencias magnéticas, marcas de guiado u otros sistemas de seguimiento de trayectoria.

Un sistema que busca combinar capacidad y flexibilidad

Una de las características más destacadas de esta clase de vehículos es su capacidad para ofrecer prestaciones propias de un sistema de transporte masivo sin requerir la instalación de rieles de acero a lo largo del recorrido.

De acuerdo con la información técnica publicada por CRRC, los vehículos de tres módulos de la familia ART —tecnología estrechamente vinculada con este concepto de transporte digital— pueden alcanzar una capacidad de 300 pasajeros o más, dependiendo de la configuración. También cuentan con conducción bidireccional y están diseñados para circular sobre neumáticos siguiendo una trayectoria virtual.

El sistema reemplaza la infraestructura ferroviaria convencional por una combinación de sensores, sistemas de percepción, control electrónico y tecnologías de posicionamiento y guiado. Investigaciones desarrolladas por especialistas de CRRC Nanjing Puzhen y la Universidad de Tsinghua describen el funcionamiento de estos vehículos a partir de tres componentes centrales: percepción del entorno, planificación de decisiones y control del movimiento.

Esta característica podría permitir que determinados corredores sean adaptados con una infraestructura comparativamente más flexible que la necesaria para un tranvía tradicional, aunque la eventual implementación en La Matanza requeriría estudios específicos de factibilidad, circulación, seguridad, infraestructura y demanda.

Propulsión eléctrica y carga rápida

Otro de los aspectos que despierta interés es la utilización de sistemas de almacenamiento energético para alimentar la propulsión eléctrica. Las tecnologías desarrolladas por CRRC contemplan distintas alternativas, entre ellas baterías de litio de carga rápida y supercapacitores, según el modelo y las necesidades de cada operación.

El fabricante también destaca sistemas de recuperación de energía durante el frenado y distintas soluciones destinadas a disminuir el consumo energético y las emisiones asociadas al funcionamiento del transporte. En su documentación técnica, CRRC señala que el sistema ART puede operar sin la construcción de rieles de acero ni redes de alimentación eléctrica aérea propias de determinados sistemas tranviarios.

Para una ciudad extensa y densamente poblada como La Matanza, este tipo de características constituye uno de los puntos que deberán ser evaluados antes de considerar cualquier aplicación concreta.

Tecnología autónoma: otro de los desafíos

La automatización representa otro componente central de esta propuesta. Los sistemas de transporte digital desarrollados por CRRC incorporan tecnologías de asistencia y conducción automatizada, con distintos niveles de autonomía según las condiciones de operación y la infraestructura disponible.

La empresa señala que sus soluciones ART pueden alcanzar niveles avanzados de automatización en escenarios determinados, mientras que los trabajos técnicos sobre DRT analizan específicamente los sistemas destinados a permitir la conducción autónoma y el seguimiento preciso de una trayectoria virtual.

Esto implica que el eventual desembarco de una tecnología de estas características no dependería únicamente del vehículo. También serían fundamentales la infraestructura vial, los sistemas de señalización, la gestión del tránsito, los protocolos de seguridad, las comunicaciones y la regulación correspondiente.

Una tecnología que ya tiene experiencias internacionales

La propuesta no se encuentra únicamente en una etapa experimental. CRRC informa que sistemas ART ya fueron incorporados en distintas ciudades de China y que también se realizaron proyectos y entregas internacionales.

Según información oficial de la compañía, existen líneas ART en funcionamiento en ciudades chinas y se desarrollaron implementaciones o pruebas en lugares como Abu Dhabi, Kuching e Estambul, además de presentaciones internacionales de nuevas generaciones del sistema.

CRRC también informó que sus sistemas ART acumularon millones de kilómetros de operación y transportaron decenas de millones de pasajeros, mientras que la empresa sostiene que estas operaciones contribuyeron a reducir emisiones de dióxido de carbono.

La experiencia internacional constituye, de todos modos, un antecedente y no una garantía de que el mismo modelo pueda trasladarse directamente a otro territorio. Las condiciones de cada ciudad —tránsito, infraestructura, clima, legislación, demanda y características de los recorridos— determinan la viabilidad de una eventual implementación.

¿Qué podría significar para La Matanza?

El Memorándum de Entendimiento firmado con CRRC Nanjing Puzhen debe entenderse como una instancia de evaluación y cooperación tecnológica. No implica, por sí mismo, la puesta en marcha de una nueva línea ni la incorporación inmediata de estos vehículos al sistema de transporte local.

La próxima etapa estará vinculada con el análisis de sus características técnicas y de las posibles aplicaciones que podría tener esta tecnología en futuros proyectos de movilidad pública.

Entre los aspectos a considerar estarán la capacidad de transporte, los costos de infraestructura, los requerimientos de mantenimiento, la autonomía y recarga de las unidades, la adaptación a la red vial existente, la seguridad de los pasajeros, los niveles de automatización posibles y la integración con otros medios de transporte.

La capacidad informada de más de 300 pasajeros por unidad aparece como uno de los elementos que podría resultar relevante para corredores de demanda media. CRRC ubica precisamente este tipo de tecnología como una alternativa para complementar redes urbanas existentes y conectar determinados sectores con otros sistemas de transporte.

Una mirada hacia la movilidad del futuro

La discusión sobre nuevas modalidades de transporte urbano avanza hacia soluciones que procuran combinar mayor capacidad, eficiencia energética, automatización y menor necesidad de infraestructura física.

En ese escenario, la evaluación de tecnologías como el DRT representa para La Matanza una oportunidad para analizar alternativas diferentes a los modelos tradicionales y determinar cuáles pueden adaptarse realmente a las necesidades de sus vecinos.

El desafío será transformar la innovación tecnológica en soluciones concretas, seguras y accesibles para quienes utilizan diariamente el transporte público.

Por ahora, el municipio continuará estudiando las posibilidades que ofrecen estos sistemas y sus condiciones de aplicación. La incorporación de herramientas tecnológicas, eficiencia energética y criterios de sustentabilidad aparece así como parte de una estrategia orientada a pensar una movilidad urbana más moderna, integrada y preparada para las necesidades del futuro.

PUBLICIDAD