La empresa informó que el servicio podría registrar baja presión o interrupciones temporales entre la noche del jueves 6 de agosto y las primeras horas de la tarde del viernes, debido a un nuevo operativo de inspección en la red troncal de distribución de agua potable.
Los vecinos de distintas localidades de La Matanza deberán prever posibles inconvenientes en el suministro de agua potable como consecuencia de un nuevo operativo técnico que llevará adelante Agua y Saneamientos Argentinos (AySA) sobre uno de los principales conductos que abastecen al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
Las tareas comenzarán durante la noche del jueves 6 de agosto y se extenderán hasta las primeras horas de la tarde del viernes. Durante ese período, el servicio podrá presentar baja presión o interrupciones temporales en distintos sectores del distrito y otras zonas del oeste y sur del conurbano bonaerense.
Inspecciones para preservar el sistema de distribución
Los trabajos forman parte del Programa de Inspección de Ríos Subterráneos 2026, una iniciativa mediante la cual AySA revisa el estado estructural de los grandes conductos que transportan agua potable desde las plantas potabilizadoras hacia las estaciones elevadoras que abastecen a millones de usuarios del AMBA.
En esta oportunidad, los técnicos inspeccionarán el tramo denominado «Lanús-Paitoví», con el objetivo de verificar sus condiciones estructurales y garantizar su correcto funcionamiento. Para realizar estas tareas será necesario modificar la operación de las estaciones elevadoras Constitución, Floresta y La Matanza, situación que podría afectar el suministro de agua en diferentes localidades.
¿Por qué son importantes estos operativos?
Los denominados ríos subterráneos son enormes conductos de distribución que constituyen la columna vertebral del sistema de agua potable de AySA. Su función es transportar por gravedad el agua ya potabilizada hacia las estaciones elevadoras, desde donde luego se distribuye a los hogares, comercios e industrias.
Debido a su relevancia estratégica, la empresa realiza inspecciones periódicas utilizando equipamiento especializado que permite detectar posibles desgastes o anomalías antes de que se conviertan en fallas que puedan afectar el servicio. Estas revisiones preventivas buscan mantener la confiabilidad del sistema y evitar interrupciones imprevistas.
Operativos nocturnos para reducir el impacto
Desde AySA señalaron que el cronograma de inspecciones continuará hasta noviembre de 2026 y que todas las intervenciones se desarrollarán durante la noche para minimizar las molestias a los usuarios.
Además, recordaron que los inmuebles que cuentan con un tanque de reserva en condiciones y realizan un uso responsable del agua almacenada generalmente no experimentan inconvenientes significativos durante este tipo de operativos programados.
Mientras duren las tareas, la empresa recomienda utilizar el agua potable únicamente para consumo e higiene personal, evitando actividades que impliquen un gasto elevado hasta que el servicio recupere su funcionamiento habitual. Una vez finalizadas las inspecciones, el suministro comenzará a normalizarse de manera progresiva en todas las zonas afectadas.