La Asociación de Profesionales del Programa de Atención Médica Integral y Afines sostuvo que no impulsó oficialmente la huelga de 72 horas iniciada este lunes. Sin embargo, reconoció el creciente malestar entre médicos y odontólogos por la situación que atraviesa el sector.

El conflicto que afecta la atención de afiliados del Programa de Atención Médica Integral (PAMI) sumó un nuevo capítulo con el inicio de un paro de 72 horas protagonizado por médicos de cabecera y odontólogos de distintas regiones del país. En medio de la medida de fuerza, la Asociación de Profesionales del Programa de Atención Médica Integral y Afines (APPAMIA) difundió un comunicado para aclarar que no realizó ninguna convocatoria institucional a la protesta.

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Desde la entidad señalaron que la decisión de adherir al paro responde exclusivamente a la voluntad individual de cada trabajador, remarcando que la organización no impulsó formalmente la medida. No obstante, la asociación reconoció que existe una profunda preocupación entre los prestadores por las condiciones económicas y laborales que enfrentan actualmente.

La huelga de 72 horas comenzó este lunes y podría extender sus efectos hasta mediados de la semana, generando complicaciones en la atención habitual de jubilados y pensionados. Diversos profesionales sostienen que los honorarios percibidos por consultas y prestaciones quedaron significativamente retrasados frente al aumento de costos operativos y la inflación acumulada.

En los últimos meses, distintos sectores vinculados a la atención de afiliados de PAMI vienen manifestando reclamos relacionados con la actualización de aranceles, la sustentabilidad de los consultorios y la continuidad de determinadas prestaciones. Según expresaron referentes del sector, la situación compromete la capacidad de sostener servicios de calidad para millones de adultos mayores.

La protesta ocurre en un contexto complejo para el sistema sanitario vinculado al organismo, que brinda cobertura a cerca de seis millones de afiliados en todo el país. Analistas y representantes del sector advierten que las dificultades financieras y los desacuerdos sobre los mecanismos de pago vienen generando tensiones crecientes entre prestadores y autoridades.

Mientras continúa el paro de 72 horas, los profesionales aguardan señales que permitan abrir instancias de diálogo y acercar posiciones. Por el momento, la incertidumbre persiste tanto para los trabajadores como para los beneficiarios que dependen diariamente de las prestaciones médicas.

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