Mientras Nación avanza con la apertura a talleres privados, el gobierno bonaerense confirmó que seguirá exigiendo la verificación en establecimientos oficiales.
La reciente decisión del Gobierno nacional de habilitar la inscripción de talleres mecánicos particulares para realizar la Revisión Técnica Obligatoria (RTO) abrió un nuevo debate sobre el futuro de los controles vehiculares en Argentina. Sin embargo, la provincia de Buenos Aires dejó en claro que mantendrá vigente su propio esquema de Verificación Técnica Vehicular (VTV) y que los conductores radicados en territorio bonaerense deberán continuar realizando el trámite exclusivamente en las plantas autorizadas por la administración provincial.
La medida nacional fue oficializada mediante la Resolución 32/2026 de la Secretaría de Transporte, que reabrió el Registro Nacional de Talleres de Inspección Técnica de Vehículos. El objetivo es permitir que talleres privados, concesionarias e importadores que cumplan determinados requisitos técnicos puedan efectuar revisiones obligatorias de automóviles y otros vehículos.
No obstante, desde La Plata remarcaron que la normativa nacional no modifica automáticamente las disposiciones vigentes en la provincia. Las autoridades bonaerenses sostienen que la VTV forma parte de las competencias provinciales en materia de seguridad vial y que continuará aplicándose bajo las condiciones actuales.
En ese contexto, el Ministerio de Transporte provincial confirmó que quienes opten por realizar verificaciones en talleres no habilitados por la provincia podrían enfrentar multas y otras sanciones administrativas, ya que dichos controles no serán reconocidos como válidos dentro de la jurisdicción bonaerense.
Qué cambia con la reforma nacional
La iniciativa impulsada por el Gobierno nacional busca ampliar la oferta de prestadores y fomentar la competencia. Entre las modificaciones más relevantes figura la posibilidad de que los usuarios elijan establecimientos privados inscriptos en el registro nacional para efectuar la revisión técnica de sus vehículos. Además, se habilita un esquema de precios libres entre prestadores y usuarios.
La reforma también contempla nuevos plazos para las inspecciones. Los vehículos particulares cero kilómetro deberán realizar su primera revisión a los cinco años de patentamiento, mientras que las unidades de hasta diez años tendrán controles bianuales y los vehículos más antiguos continuarán con verificaciones anuales.
Diferencias entre Nación y Provincia
El punto central de la controversia radica en que las provincias conservan facultades para regular los controles vehiculares dentro de sus jurisdicciones. Por ese motivo, la implementación efectiva de la reforma dependerá de la adhesión de cada distrito.
En Buenos Aires, donde circula una de las mayores flotas automotoras del país, el gobierno provincial considera que el sistema actual garantiza estándares de control y fiscalización adecuados, por lo que no prevé modificaciones en el corto plazo.
Así, mientras algunas jurisdicciones evalúan adherir al nuevo esquema impulsado por Nación, los conductores bonaerenses deberán seguir realizando la VTV en las plantas oficiales para evitar inconvenientes y posibles sanciones.