El exmonarca mundial de los medianos murió en la madrugada de este miércoles luego de sufrir una descompensación dentro de un bingo bonaerense. Investigan si el cuadro estuvo vinculado a la diabetes que padecía.
Una noticia inesperada sacudió al deporte argentino en las primeras horas de este miércoles. Jorge Fernando Castro, popularmente conocido como el “Roña”, perdió la vida a los 59 años tras descompensarse en un bingo ubicado en Morón, en el conurbano bonaerense.
El hecho se produjo durante la madrugada en el sector de tragamonedas del establecimiento. Según el parte policial, personal de emergencias acudió al lugar y un médico constató el deceso en el mismo recinto. La investigación quedó en manos de la UFI N° 8 de Morón, que trabaja para precisar qué provocó la muerte.
Las primeras informaciones oficiales señalan que el exboxeador convivía con diabetes y que el episodio habría ocurrido en un contexto relacionado con su medicación. No obstante, aún no hay una conclusión forense y se aguardan los resultados de las pericias.
Oriundo de Caleta Olivia, donde nació el 18 de agosto de 1967, Castro se convirtió en un símbolo del boxeo de los noventa. Hizo su estreno rentado en febrero de 1987 y a partir de allí edificó una campaña de 144 presentaciones, con 130 triunfos —90 antes del límite—, 11 caídas y 3 igualdades.
El punto más alto de su carrera llegó en 1994. El 12 de agosto de ese año se consagró campeón del mundo mediano de la Asociación Mundial de Boxeo al vencer por fallo dividido a Reggie Johnson en Tucumán. Meses después, el 10 de diciembre, protagonizó en México una de las recuperaciones más recordadas del pugilismo: perdía con claridad frente a John David Jackson y lo noqueó con una izquierda que él mismo denominó “La mano de Dios”. La revista especializada The Ring premió ese combate como el mejor del año y a ese noveno round como el mejor asalto.
En su recorrido se midió con figuras de primer nivel como Roy Jones Jr., Terry Norris y el panameño Roberto Durán. Además del cetro mundial, fue campeón argentino en 1990 y obtuvo coronas latinas del CMB en 1999 y 2001.
Su historia también incluye un capítulo dramático fuera del ring. En junio de 2005 sufrió un durísimo choque en Puerto Madero cuando perdió el control de su auto e impactó contra un árbol, lo que le provocó hemorragia pleural y múltiples fracturas. Permaneció 23 días en coma en el Hospital Argerich y contra todo pronóstico se recuperó y regresó a competir.
Se retiró en 2007 tras vencer por nocaut técnico a José Luis Herrera en Mar del Plata. En 2000 había sido distinguido con el Diploma al Mérito Konex entre los mejores boxeadores de la década. Ya alejado de la actividad profesional, abrió en Temperley un gimnasio con su nombre que durante la pandemia se transformó en comedor para ayudar a vecinos de la zona.
Con su partida, el boxeo argentino despide a un ídolo popular, reconocido por su pegada, su valentía y una personalidad que trascendió el deporte.