La necesidad de incorporar nuevos agrimensores vuelve a poner el foco en la formación universitaria. En la Provincia de Buenos Aires avanza además el proyecto para crear la carrera de Ingeniería en Agrimensura en la Universidad Nacional de La Matanza.

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La falta de profesionales especializados en Agrimensura se convirtió en una preocupación para el sector, que advierte sobre la necesidad de ampliar las posibilidades de formación universitaria para acompañar las demandas vinculadas con el desarrollo territorial, el catastro y las obras de infraestructura.

En ese marco, Víctor Tiseira y Leandro Curcio, presidente y vicepresidente del Colegio Profesional de Agrimensura de la Provincia de Buenos Aires, Distrito 8, señalaron la importancia de generar nuevos espacios académicos que permitan que más jóvenes puedan acceder a esta carrera y, posteriormente, incorporarse al mercado laboral.

El planteo adquiere especial relevancia luego de que el Consejo Profesional de Agrimensura bonaerense aprobara, a comienzos de agosto, el proyecto para la creación de la carrera de Ingeniería en Agrimensura en la Universidad Nacional de La Matanza (UNLaM). La iniciativa apunta a ampliar la oferta académica en una zona estratégica del conurbano bonaerense y facilitar el acceso a la profesión para estudiantes de la región.

Una profesión con múltiples campos de trabajo

La Agrimensura tiene un campo de actuación que excede la tradicional medición de terrenos. Los profesionales intervienen en mensuras, límites parcelarios, catastro, relevamientos topográficos y geodésicos, cartografía, planificación territorial y control geométrico de obras, entre otras actividades.

La formación también incorpora herramientas tecnológicas como sistemas de posicionamiento satelital, información geográfica, fotogrametría, teledetección y escaneo tridimensional. La Universidad de Buenos Aires, por ejemplo, señala entre las incumbencias de sus ingenieros agrimensores la elaboración de planos de mensura, el relevamiento territorial, los trabajos catastrales y valuatorios, la cartografía y las pericias y tasaciones.

De acuerdo con información difundida por el sector, en la Argentina existen alrededor de 4.000 agrimensores, una cantidad considerada insuficiente frente a las dimensiones del territorio nacional y a las necesidades que generan el crecimiento urbano, la infraestructura y la administración de la tierra.

Para Tiseira y Curcio, uno de los desafíos consiste precisamente en ampliar la cantidad de personas que puedan acceder a la carrera. También remarcaron que se trata de una especialidad con posibilidades concretas de inserción laboral y destacaron el crecimiento de la participación femenina en la actividad.

La Matanza, un nuevo espacio para estudiar la carrera

El proyecto para incorporar Ingeniería en Agrimensura a la oferta de la UNLaM representa uno de los principales avances recientes en materia de formación profesional.

Desde el Consejo Profesional de Agrimensura bonaerense señalaron que La Matanza constituye una región particularmente importante por su población y desarrollo territorial. La nueva propuesta permitiría acercar la carrera a estudiantes del oeste del conurbano que hasta ahora debían trasladarse a otras localidades para acceder a esta formación.

Actualmente, la carrera puede estudiarse en distintas universidades de la Provincia de Buenos Aires, entre ellas la Universidad Nacional de La Plata, la Universidad de Buenos Aires, la Universidad Nacional del Sur, la Universidad Nacional del Centro y la Universidad de Morón.

La ampliación de la oferta universitaria aparece así como una herramienta para responder a una demanda profesional que atraviesa distintos sectores: desde la regularización y seguridad jurídica de los inmuebles hasta la planificación de ciudades, las obras de infraestructura y la gestión territorial.

Una profesión vinculada al desarrollo territorial

La tarea de los agrimensores resulta clave para determinar con precisión las características y límites de los inmuebles y generar información confiable sobre el territorio. Esa información tiene utilidad tanto para particulares como para organismos públicos y proyectos de infraestructura.

En universidades como la UNICEN, la formación incluye áreas como catastro, sistemas cartográficos, teledetección, planeamiento territorial y valuaciones, además de prácticas profesionales y un proyecto final de carrera.

En paralelo con la discusión sobre la formación de nuevos profesionales, el sector mantiene actividades destinadas a acercar la Agrimensura a la comunidad. Entre ellas se encuentra el programa “Agrimensura en los barrios”, orientado al asesoramiento de vecinos.

La agenda profesional también incluye el Congreso Catastral del Bicentenario, previsto en Mar del Plata entre el 31 de agosto y el 2 de septiembre, que ya reunía más de 650 inscriptos al momento de su anuncio.

La incorporación de nuevos espacios académicos aparece, de este modo, como una de las respuestas posibles frente a un mercado que requiere profesionales especializados. El desafío para la Agrimensura bonaerense pasa ahora por transformar esa demanda en mayores oportunidades de formación y por acercar la carrera a nuevas generaciones de estudiantes.

Fuente: El 1 digital

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