La vicegobernadora bonaerense volvió a confrontar con la administración nacional durante una actividad encabezada por Axel Kicillof. El acto incluyó la incorporación de 40 patrulleros y 10 motos para reforzar la seguridad en el distrito.

PUBLICIDAD

La Matanza volvió a convertirse en escenario de una fuerte disputa política entre la Provincia de Buenos Aires y el Gobierno nacional. Durante una actividad realizada en el distrito, la vicegobernadora bonaerense Verónica Magario cuestionó duramente la gestión del presidente Javier Milei y sostuvo que el modelo económico nacional necesita un cambio de rumbo.

Las declaraciones se produjeron en el marco de la entrega de 40 patrulleros y 10 motocicletas, destinados a fortalecer las tareas de prevención y patrullaje en distintos barrios de La Matanza. La actividad estuvo encabezada por el gobernador Axel Kicillof y contó con la presencia del intendente Fernando Espinoza y del ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso.

Magario centró buena parte de su discurso en el impacto social y económico de las políticas impulsadas por la administración nacional. En ese contexto, planteó que las familias necesitan recuperar perspectivas de trabajo, ingresos y futuro, y cuestionó el rumbo económico adoptado por la Casa Rosada.

La vicegobernadora también vinculó la discusión económica con las políticas de seguridad. Según su planteo, la incorporación de recursos materiales para las fuerzas de seguridad resulta necesaria, pero no alcanza por sí sola si no está acompañada por mejores condiciones laborales y oportunidades económicas para la población.

Más móviles para reforzar la seguridad

El acto tuvo como eje concreto la ampliación del equipamiento destinado a la prevención del delito. Los nuevos vehículos fueron adquiridos mediante el Fondo de Fortalecimiento de la Seguridad y serán utilizados para ampliar el despliegue territorial de las fuerzas provinciales y municipales.

Desde la Provincia señalaron que, con esta nueva incorporación, La Matanza ya supera los 1.150 vehículos de seguridad entregados durante la actual gestión, contabilizando distintas etapas de inversión realizadas con participación provincial y municipal.

Además, el Municipio informó la puesta en funcionamiento de una nueva base de la Fuerza Barrial de Aproximación (FBA), que incorpora 100 efectivos para fortalecer el contacto territorial y la prevención en los barrios.

Kicillof aprovechó la actividad para cuestionar el rol del Gobierno nacional en materia de financiamiento y defendió la decisión de la Provincia de continuar destinando recursos a la seguridad. El gobernador sostuvo que la administración bonaerense mantiene la inversión pese a la reducción de fondos nacionales que, según su planteo, afectó a las provincias.

Seguridad y modelo económico, en el centro de la discusión

La actividad volvió a mostrar la fuerte tensión política entre el oficialismo bonaerense y el Gobierno de Milei. Mientras la Provincia busca exhibir la inversión en seguridad como una política de presencia estatal, desde el oficialismo bonaerense se utiliza ese despliegue para cuestionar el esquema de ajuste nacional.

Para Magario, la discusión no puede limitarse a la cantidad de patrulleros disponibles. La vicegobernadora sostuvo que la problemática de la inseguridad también está vinculada con las condiciones sociales y económicas de la población y advirtió que todavía quedan desafíos pendientes.

El escenario elegido para las declaraciones tampoco fue casual: La Matanza constituye uno de los principales territorios políticos del peronismo bonaerense y, al mismo tiempo, concentra buena parte de las discusiones sobre seguridad, recursos y políticas sociales en el conurbano.

Así, la entrega de nuevos móviles terminó funcionando como un nuevo capítulo de la disputa entre la administración de Kicillof y el Gobierno nacional, con la seguridad y el modelo económico como principales ejes de confrontación.

PUBLICIDAD