La medida de fuerza impulsada por la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina tendrá impacto en distintos distritos. En la provincia de Buenos Aires se espera una adhesión importante por parte de SUTEBA y otros sindicatos.

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La actividad escolar volverá a verse alterada en distintos puntos del país debido al paro nacional convocado por la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA). La medida de fuerza, que se extenderá durante una jornada, afectará el normal dictado de clases en numerosas provincias, aunque el nivel de adhesión dependerá de la decisión que adopten los gremios docentes de cada jurisdicción.

Uno de los distritos donde se prevé un mayor impacto es la provincia de Buenos Aires. Allí, el Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (SUTEBA), entidad de base de CTERA en territorio bonaerense, confirmó su acompañamiento a la protesta, lo que podría provocar una importante reducción de la actividad en escuelas públicas.

La protesta forma parte de un reclamo que la conducción nacional del gremio sostiene desde hace meses. Entre las principales demandas figuran la reapertura de la Paritaria Nacional Docente, mejoras salariales frente al avance de la inflación, la restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID), una mayor inversión en educación y el fortalecimiento del financiamiento destinado al sistema educativo.

En cada provincia, el alcance del paro dependerá del nivel de adhesión de las organizaciones sindicales locales. Por ese motivo, algunas escuelas podrían mantener actividades normales, mientras que otras suspenderán totalmente las clases.

En la previa de la medida, el Gobierno nacional informó que realizará inspecciones para verificar el cumplimiento de la normativa vinculada a la cobertura mínima del servicio educativo, en el marco de las disposiciones vigentes para los servicios considerados esenciales.

Desde CTERA sostienen que la protesta busca visibilizar la situación que atraviesan los trabajadores de la educación y reclamar respuestas concretas sobre salarios, financiamiento y condiciones laborales. Mientras tanto, miles de familias deberán reorganizar sus actividades ante una nueva jornada con posible interrupción del ciclo lectivo.

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