Vecinos expresaron su preocupación por la colocación de nuevos dispositivos de control vial y cuestionan que la medida tenga un fin principalmente recaudatorio. También reclaman mayores inversiones en prevención y seguridad.
La instalación de nuevas cámaras de control de tránsito en distintos puntos de La Tablada generó un fuerte malestar entre vecinos y comerciantes de la zona, quienes manifestaron su rechazo a la medida al considerar que el objetivo principal sería incrementar la recaudación mediante multas y no mejorar la seguridad vial.
Según expresaron frentistas del distrito, los equipos no solo estarían destinados a detectar infracciones como el cruce de semáforos en rojo o la invasión de la senda peatonal, sino que también tendrían la capacidad de controlar la velocidad de circulación de los vehículos.
La preocupación creció en los últimos días luego de que comenzaran las tareas de instalación de las estructuras donde funcionarán los dispositivos. Para muchos residentes, la incorporación de este tipo de tecnología debería estar acompañada por una mayor señalización, campañas de concientización y obras que contribuyan a reducir los riesgos de accidentes.
Los vecinos sostienen que la seguridad vial no puede depender exclusivamente de un sistema de sanciones económicas. En ese sentido, remarcan que existen otras problemáticas que requieren una respuesta urgente, como el estado de algunas calles, la falta de controles presenciales en horarios de alto tránsito y la necesidad de reforzar la prevención en zonas escolares y cruces considerados peligrosos.
Especialistas en tránsito señalan que los sistemas automatizados de fiscalización pueden contribuir a disminuir la siniestralidad cuando forman parte de un plan integral de seguridad vial. Diversos estudios internacionales indican que el control electrónico de velocidad y el monitoreo del respeto a los semáforos reducen la cantidad de accidentes graves en los puntos donde son correctamente implementados. Sin embargo, también advierten que su eficacia depende de la transparencia en los procedimientos, una adecuada señalización y la correcta información a los conductores.
En la provincia de Buenos Aires, las fotomultas deben cumplir con requisitos específicos establecidos por la normativa vigente, entre ellos la homologación de los equipos, la señalización correspondiente y el cumplimiento de los procedimientos administrativos para la validación de las infracciones.
Mientras tanto, en La Tablada continúa el debate entre quienes consideran que estos controles pueden contribuir a mejorar el cumplimiento de las normas de tránsito y quienes entienden que la prioridad debería centrarse en políticas preventivas, educación vial e inversiones en infraestructura antes que en la aplicación de nuevas sanciones económicas.
El reclamo de los vecinos pone nuevamente sobre la mesa la discusión acerca del equilibrio entre el control del tránsito y la prevención, una cuestión que suele generar opiniones divididas cada vez que se implementan nuevos sistemas de fiscalización electrónica en distintos municipios del país.