Cuatro sindicatos que integran el Frente de Unidad Docente Bonaerense confirmaron una medida de fuerza de 24 horas. Exigen la reapertura de paritarias, una recomposición de los salarios y acciones concretas frente al aumento de los episodios de violencia en las escuelas.

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Las escuelas públicas de la provincia de Buenos Aires se verán afectadas este martes por un paro docente de 24 horas convocado por cuatro de los cinco gremios que conforman el Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB). La medida impactará en el normal desarrollo de las clases en gran parte del territorio bonaerense.

La decisión fue adoptada por la Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica (AMET), la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB), el Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (SUTEBA) y la Unión de Docentes de la Provincia de Buenos Aires (UDOCBA), organizaciones que coincidieron en reclamar una urgente recomposición salarial y la convocatoria a una nueva mesa de negociación paritaria.

Entre los principales motivos de la protesta, los sindicatos señalaron la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores de la educación, situación que, sostienen, se agravó en los últimos meses debido al incremento del costo de vida.

Además del reclamo económico, los gremios expresaron una profunda preocupación por el aumento de los hechos de violencia registrados dentro de los establecimientos educativos. En ese sentido, solicitaron la implementación de medidas de prevención y protocolos que garanticen condiciones seguras para docentes, auxiliares y estudiantes.

Las organizaciones también plantearon la necesidad de reducir la sobrecarga laboral que enfrentan los docentes y reclamaron mayores recursos para el sistema educativo, especialmente para la educación técnica. Asimismo, solicitaron respuestas respecto de distintas demandas vinculadas con las prestaciones de IOMA y otros aspectos laborales que consideran pendientes.

Se espera que la adhesión al paro tenga un alcance importante, aunque el funcionamiento de cada establecimiento dependerá del nivel de acatamiento de su plantel docente. Por ese motivo, algunas escuelas podrían mantener actividades parciales mientras que otras permanecerán completamente sin clases.

La medida de fuerza se produce en un contexto de tensión entre los gremios y las autoridades provinciales, mientras continúa el reclamo por mejoras salariales y condiciones de trabajo que, según los sindicatos, permitan garantizar una educación pública de calidad.

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