El economista alertó sobre la pérdida del poder adquisitivo y cuestionó el impacto del ajuste fiscal en el consumo, la recaudación y la actividad económica.

El economista y presidente del Comité Ejecutivo de la Fundación Buenos Aires XXI, Juan Carlos Vacarezza, analizó el escenario económico actual y expresó preocupación por el creciente impacto de las tarifas de servicios sobre los ingresos de las familias argentinas. Según sostuvo, el fuerte incremento en gastos como luz, gas, agua y transporte modificó de manera profunda la estructura del consumo y deterioró el poder adquisitivo.

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En diálogo con medios especializados, el ex vicedecano de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora se refirió a las estimaciones privadas sobre la inflación de abril, que ubicarían el índice cerca del 2,4%. Sin embargo, Vacarezza consideró que el dato real podría acercarse más al 3%, y explicó que desde la Fundación Buenos Aires XXI continúan utilizando una metodología de medición basada en la canasta histórica del INDEC para mantener parámetros comparables.

El economista remarcó que actualmente existe una fuerte “distorsión” en la economía doméstica debido al cambio en la incidencia de los servicios dentro del presupuesto familiar. “En 2004 los servicios representaban alrededor del 5% del salario y hoy alcanzan aproximadamente el 23%”, señaló. Para Vacarezza, esta transformación explica buena parte de las dificultades que enfrentan los hogares para llegar a fin de mes, incluso en contextos donde la inflación muestra cierta desaceleración.

En ese marco, afirmó que la desaceleración de los precios no necesariamente implica una mejora real en la calidad de vida. Según detalló, muchos trabajadores mantienen ingresos prácticamente estancados mientras las tarifas continúan aumentando por encima de la evolución salarial. Eso, indicó, reduce el margen para otros consumos esenciales y afecta directamente la actividad económica.

Vacarezza vinculó este escenario con la estrategia económica impulsada por el Gobierno nacional, basada en la reducción de subsidios para sostener el equilibrio fiscal. Si bien reconoció que existía una necesidad de revisión del esquema tarifario, cuestionó la velocidad y la forma en que se implementó el ajuste.

A su entender, la política económica actual genera un efecto negativo sobre la recaudación tributaria porque retrae el consumo y enfría la economía. En ese sentido, recordó que la recaudación viene mostrando caídas consecutivas en los últimos meses, especialmente en impuestos ligados al mercado interno como el IVA.

“El problema no es solamente nacional, también golpea a las provincias”, explicó. Según planteó, la baja en la actividad repercute sobre la coparticipación federal y termina afectando las cuentas provinciales, generando nuevas dificultades financieras para las administraciones locales.

El economista también hizo referencia a los recortes en áreas sensibles del Estado y cuestionó las políticas aplicadas sobre universidades públicas, jubilaciones y organismos sociales. Consideró que el ajuste permanente termina profundizando la recesión y reduciendo aún más la capacidad de recuperación económica.

En relación con las perspectivas del Gobierno, Vacarezza señaló que la apuesta oficial está centrada en el crecimiento de sectores exportadores como la minería y el petróleo. Sin embargo, advirtió que esos ingresos podrían destinarse principalmente al pago de deuda y no necesariamente traducirse en una mejora inmediata para la economía cotidiana de la población.

Finalmente, el especialista criticó la mirada enfocada exclusivamente en la macroeconomía y sostuvo que sin crecimiento del Producto Bruto Interno no existe posibilidad de distribución de riqueza ni recuperación sostenida del consumo. En ese contexto, alertó sobre el cierre de empresas, la caída de inversiones y el aumento de despidos como consecuencias directas de la pérdida de dinamismo económico.

Para Vacarezza, la combinación entre salarios deteriorados, suba de servicios y caída del consumo configura un escenario complejo que todavía no encuentra un punto de equilibrio y que sigue impactando de lleno en la vida diaria de millones de argentinos.

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