Nuevos allanamientos permitieron capturar a otros dos sospechosos vinculados al violento robo ocurrido en diciembre pasado en Gregorio de Laferrere. La investigación también alcanzó a un efectivo de la Policía Bonaerense, acusado de colaborar con la organización delictiva.

PUBLICIDAD

La investigación por el violento asalto sufrido por el juez Jorge Rodríguez en su vivienda de Gregorio de Laferrere continúa sumando avances. En las últimas horas, efectivos de la Policía Bonaerense concretaron la detención de dos nuevos sospechosos, elevando a 12 el número total de personas arrestadas en el marco de una causa que expuso el accionar de una banda presuntamente dedicada a cometer entraderas y robos bajo distintas modalidades en el conurbano bonaerense.

Los procedimientos fueron realizados durante cuatro allanamientos simultáneos desarrollados este lunes 4 de mayo en distintos puntos del partido de La Matanza. Según fuentes de la investigación, los detenidos fueron identificados como L.M.L., de 25 años, y M.P.G., de 21. El primero está señalado como integrante operativo de la organización, mientras que la segunda tendría vínculos familiares directos con otro de los acusados que permanece prófugo y sobre quien pesa un pedido de captura vigente.

Durante los operativos, los investigadores secuestraron una importante cantidad de elementos considerados de interés para la causa: una pistola calibre 9 milímetros, otra arma Bersa calibre .380, municiones de ambos calibres, un Peugeot 308, nueve teléfonos celulares, un pasamontañas, precintos plásticos, prendas oscuras, marcadores de colores, un parlante portátil, calzado y ocho cámaras de seguridad. Todo el material será sometido a peritajes para determinar su posible vinculación con otros hechos delictivos investigados.

Un golpe planificado

El episodio que originó la investigación ocurrió durante la madrugada del 17 de diciembre, cuando al menos cinco delincuentes armados irrumpieron en la casa del magistrado, titular del Juzgado de Garantías N°5 de Morón, ubicada en Gregorio de Laferrere.

Los atacantes ingresaron por la parte trasera del terreno y sorprendieron al juez y a su esposa mientras dormían. Ambos fueron reducidos, golpeados y maniatados mientras los asaltantes exigían dinero y objetos de valor. Tras permanecer varios minutos dentro de la propiedad, escaparon con un botín millonario compuesto por aproximadamente 20 millones de pesos, 10 mil dólares y un arma reglamentaria perteneciente al magistrado.

Desde un primer momento, los investigadores advirtieron que no se trató de un robo improvisado. La hipótesis principal sostiene que la banda contaba con información precisa sobre la rutina familiar, la disposición interna de la vivienda y los bienes que se encontraban en el domicilio, lo que alimentó las sospechas sobre tareas previas de inteligencia.

La pista policial

Uno de los aspectos más sensibles del expediente es la presunta participación de un efectivo de la Policía Bonaerense, detenido el pasado 14 de abril. El uniformado, que prestaba funciones en el Gabinete Técnico Operativo de la comisaría de Villa Madero, está acusado de haber facilitado información clave para concretar el asalto y de haber contribuido a la denominada “liberación de zona”.

Tras su arresto, la Auditoría General de Asuntos Internos dispuso su apartamiento inmediato de la fuerza, mientras avanza la investigación judicial para determinar el grado de responsabilidad que tuvo dentro de la estructura delictiva.

Una investigación de gran escala

La causa, que está bajo intervención de fiscalías del Departamento Judicial de La Matanza, ya derivó en 21 allanamientos realizados en tres etapas diferentes tanto en territorio bonaerense como en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

El despliegue incluyó la participación de distintas divisiones especializadas, entre ellas grupos tácticos, personal de infantería, brigadas de investigaciones y equipos tecnológicos destinados al análisis de registros telefónicos y cámaras de vigilancia. Gracias a estas tareas, los investigadores lograron reconstruir movimientos de los sospechosos y detectar conexiones entre varios de los detenidos.

Además de las detenciones, el operativo general permitió secuestrar armas de fuego, vehículos, motocicletas, dinero en efectivo, dispositivos electrónicos y herramientas presuntamente utilizadas para violentar accesos durante robos domiciliarios.

Pese a los avances, la pesquisa sigue abierta y aún restan localizar a tres prófugos que continúan siendo intensamente buscados. Los investigadores consideran que su captura podría aportar datos clave para terminar de desarticular por completo a la organización criminal.

PUBLICIDAD