El ente regulador aprobó los cuadros tarifarios para distribuidoras como Metrogas en un contexto de alta demanda energética y restricciones en el expendio de GNC.

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A partir de mayo, los usuarios de gas natural en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) comenzarán a percibir cambios en sus facturas tras la aprobación de nuevos cuadros tarifarios por parte del Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas). La actualización fue oficializada mediante una resolución publicada en el Boletín Oficial, en el marco de la emergencia energética vigente desde 2023.

La disposición alcanza a empresas distribuidoras como Metrogas, una de las principales proveedoras del servicio en la región metropolitana, y se alinea con las directrices impulsadas por la Secretaría de Energía y el Ministerio de Economía.

El nuevo esquema contempla ajustes tanto en el cargo fijo como en el costo por consumo. Para los hogares sin subsidios, el cargo fijo mensual en la categoría más baja (R1) ronda los $3976 en la Ciudad de Buenos Aires y supera los $4500 en territorio bonaerense. En contraste, los usuarios de mayor consumo (categoría R4) enfrentarán montos significativamente más elevados, con cifras que se aproximan a los $95.000 en la capital y más de $51.000 en la provincia.

En cuanto al valor del gas consumido, se fijaron tarifas cercanas a los $281 por metro cúbico para usuarios residenciales promedio, mientras que en los niveles más altos el precio puede escalar por encima de los $400, dependiendo de la jurisdicción.

Uno de los puntos clave de la actualización es la incorporación del Precio Anual Uniforme (PAU), un indicador definido por la Secretaría de Energía que determina el costo del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST). Este componente, junto con variables como el tipo de cambio y los costos de distribución, influirá directamente en el monto final de las boletas.

A pesar de los incrementos, se mantendrá el esquema de subsidios focalizados destinado a los sectores más vulnerables. Este mecanismo aplica descuentos únicamente sobre el precio del gas establecido por el PAU, lo que busca moderar el impacto en los hogares de menores ingresos.

Según estimaciones oficiales, el aumento promedio para mayo se ubicaría entre el 1% y el 3%, aunque el impacto real variará en función del nivel de consumo y la situación particular de cada usuario.

El ajuste tarifario se produce en un contexto de alta demanda energética, impulsada por las bajas temperaturas que ya comenzaron a sentirse en distintas regiones del país. Esta situación derivó en restricciones temporales en el suministro de GNC en estaciones de servicio, priorizando el abastecimiento residencial.

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