La decisión judicial reabre la aplicación de más de 80 artículos cuestionados. Mientras el Gobierno celebra, el sindicalismo advierte sobre el impacto en los derechos laborales.
La reforma laboral impulsada por el presidente Javier Milei volvió a entrar en escena tras un giro judicial significativo. La Sala VIII de la Cámara Nacional del Trabajo resolvió suspender la medida cautelar que había frenado parte sustancial de la normativa, permitiendo que sus disposiciones recuperen vigencia mientras se revisa el fondo del caso.
El fallo deja en pausa la resolución previa dictada por el juez Raúl Ojeda, quien a fines de marzo había bloqueado 83 artículos de la denominada Ley de Modernización Laboral (27.802). Aquella decisión se apoyaba en un planteo de la Confederación General del Trabajo (CGT), que cuestionaba la constitucionalidad de varios puntos de la reforma.
Entre los aspectos suspendidos originalmente se encontraban cambios sensibles como la eliminación del principio “in dubio pro operario”, modificaciones en la responsabilidad empresarial frente a la tercerización, y la introducción de mecanismos como el banco de horas o el Fondo de Asistencia Laboral (FAL). Estas medidas, según distintos especialistas en derecho laboral, podrían redefinir las relaciones entre empleadores y trabajadores en Argentina.
Un cambio con efectos inmediatos
La resolución de la Cámara no implica una sentencia definitiva, pero sí tiene consecuencias concretas: al otorgar carácter suspensivo a la apelación del Estado, deja sin efecto temporal la cautelar. En términos prácticos, esto significa que los artículos cuestionados vuelven a aplicarse hasta que se resuelva el litigio de fondo.
La decisión fue firmada por los jueces María Dora González y Víctor Arturo Pesino. En ámbitos judiciales, el criterio adoptado generó debate, ya que no es habitual conceder efecto suspensivo a este tipo de medidas precautorias, cuya naturaleza suele ser provisoria.
Reacciones opuestas
Desde el Gobierno, la noticia fue celebrada como un respaldo institucional. El propio Milei expresó su satisfacción a través de redes sociales, destacando que la reforma apunta a impulsar el crecimiento económico y modernizar el mercado laboral.
En la misma línea, el vocero presidencial Manuel Adorni subrayó que los intentos por frenar la normativa no prosperaron, aunque su interpretación fue cuestionada por especialistas, ya que el tribunal no resolvió sobre el fondo de la cuestión.
En contraste, la CGT emitió un duro comunicado en el que sostuvo que la medida judicial “perjudica gravemente a los trabajadores” y habilita la aplicación de normas que, según la central obrera, debilitan la protección laboral. También advirtió que el fallo se apartaría de precedentes de la Corte Suprema que reconocen la vulnerabilidad del trabajador como sujeto de tutela preferente.
Estrategia judicial en marcha
El Ejecutivo no solo apeló la cautelar en el fuero laboral. Paralelamente, activó otras vías judiciales para consolidar la reforma. Entre ellas, un recurso para trasladar el caso al fuero contencioso administrativo y un pedido de “per saltum” para que intervenga directamente la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
Este entramado refleja la centralidad que tiene la reforma en la agenda oficial, en un contexto donde el Gobierno busca avanzar con cambios estructurales en el mercado de trabajo.
Mientras tanto, el futuro de la ley permanece abierto. La discusión de fondo —sobre la constitucionalidad y el alcance de la reforma— será la que finalmente determine si estas modificaciones se consolidan o vuelven a quedar en suspenso.