La Secretaría de Energía, aclaró que a aquellos usuarios que no se inscribieron al registro de subsidios de luz y gas se les deberá facturar como usuarios de altos ingresos, es decir se les aplicará la quita total de la asistencia estatal en tramos que se concretarán en los próximos meses.
Para avanzar con la segmentación de tarifas, el gobierno determinó que los usuarios de ingresos más altos dejarán de recibir el aporte estatal en tres etapas: un 20% en septiembre y el resto en noviembre y enero próximo. La quita completa se hará efectiva a comienzos de 2023, pero el impacto en la factura comenzará a percibirse a partir de noviembre. Este universo de usuarios fueron categorizados en el Nivel 1.
Según datos oficiales, en el caso de la energía eléctrica unos 5,9 millones de hogares perderán el beneficio -sobre un total de 14,9 millones- y, en esta primera etapa (hasta noviembre) tendrán un aumento promedio de $850 por factura. Para el gas natural, sobre un total de 9,7 millones de hogares, unos 4,1 millones dejarán de percibir la tarifa subsidiada.