El Dr. Miguel Saredi recordó un nuevo aniversario de la ciudad matancera: «A fines del siglo XIX y durante el siglo XX, el pueblo creció con mucha inmigración de origen europeo y finalmente, el 17 de septiembre de 1964 fue declarada Ciudad de Ramos Mejía».

La Chacra de los Tapiales, propiedad de la familia Ramos Mejía (o Mexía), se extendía desde el Rio Matanza hasta “el talar próximo al palomar de Caseros”. Tras la muerte de Francisco Hermogenes Ramos Mejía acaecida en 1828, la propiedad fue heredada por su esposa, María Antonia Segurola, que, enterada del paso del Ferrocarril del Oeste por su propiedad, dono, el 28 de Agosto de 1858, dos cuadras de terreno para el establecimiento de una estación que primero se llamó San Martin, luego Lavalle y, finalmente, Ramos Mejía. La viuda murió en 1860 y la Chacra se dividió entre sus cuatro hijos en partes de valore iguales. La superficie cercana a la estación le fue adjudicada a Ezequiel y a Matias Ramos Mejía.

A partir de una donación de cuatro manzanas (dos al norte y dos al sur de la estación) efectuada por sus herederos de utilidad pública y cuya mensura se realizara el 18 de febrero de 1861, se comenzó el trazado del pueblo, tomando como centro la estación y, como eje, los tres caminos existentes en el lado sur: las actuales Av. De Mayo, Av. Rivadavia y San Martin.

A fines del siglo XIX comenzaron a construirse las primeras quintas. Al reparo de altos eucaliptos y de otros árboles frondosos se veían cómodas casas y recreos. Hacia el sudeste se hallaba la finca La Cabaña y, alrededor del pequeño centro urbano, se encontraba, entre otras, las residencias de algunos miembros del partido autóctono, Otras quintas de menores dimensiones se entremezclaban con muchas casas amplias con arboledas y frutales.

El Concejal de La Matanza, Miguel Saredi dijo: «Ya en los años 40 Ramos Mejía se transformó en un polo de desarrollo industrial, particularmente de la industria textil. Se instalaron, entre otras cosas, la Heladería Danubio, San Marco, Bossi, lo que la convirtió en una plaza atractiva para nuevas corrientes de población proveniente del interior del país»

Para finalizar el Dr. Miguel Saredi nos dijo: «Quiero enviar mis saludos a los vecinos de Ramos Mejía en este nuevo aniversario N° 57, son momentos difíciles, pero nunca debemos resignarnos a no sonreír y recordar los buenos momentos de una ciudad pujante y de gran importancia de toda La Matanza».

 

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