En plena pandemia, el tema del transporte público fue una de las cuestiones que más perjudicó a los vecinos, en principio ante las restricciones de viaje y ahora ante la poca frecuencia y unidades de las líneas de colectivos que hacen que los pasajeros esperen horas en las paradas de colectivos.
Para evitar la propagación del Coronavirus en los centros y lugares con grandes aglomeraciones de personas, desde el gobierno nacional dictaron la restricción de pasajeros parados, con el objetivo que se pueda viajar seguros dentro de las limitaciones obvias. Esto generó mucha bronca por gran parte de la sociedad, ya que si bien recibieron con buenos ojos la medida, por otro lado veían que no habían más colectivos para poder equiparar los viajes, y eso hizo que tengan que esperar horas en las paradas.
Una de las líneas que más reclaman los vecinos es la 216, ya que comentan que es muy poca la frecuencia. Y en el día de ayer un colectivero de dicha línea recibió insultos y hasta le rompieron su unidad a piedrazos, por no dejar subir más pasajeros, ya que el cupo estaba completo.
La tensión vecinal va en aumento en línea a estos episodios y la gran cantidad de hechos delictivos en todo el territorio matancero.