Con casi el 97% de las mesas escrutadas, el candidato del Partido Liberal superó al actual mandatario por casi tres puntos. La presidencia se definirá el 25 de octubre en un duelo de máxima polarización.

El mapa electoral brasileño volvió a partirse en dos. En los comicios presidenciales celebrados este domingo 4 de octubre, el senador Flávio Bolsonaro finalizó al frente del recuento con el 47,45% de los sufragios, mientras que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, que busca su cuarto mandato, alcanzó el 44,66% con el 96,78% del censo escrutado.

La diferencia, estimada en cerca de tres millones de votos y de unos 3,7 puntos porcentuales, confirma el escenario que anticipaban las autoridades electorales: al no superar ninguno de los dos aspirantes la barrera del 50% de los votos válidos que exige la legislación brasileña, habrá segunda vuelta.

El dato fue oficializado por el Tribunal Superior Electoral (TSE), organismo que actualiza el conteo en tiempo real y que había establecido el 25 de octubre como fecha para el balotaje en caso de ser necesario. Con ese porcentaje, quedó descartada la victoria en primera vuelta que llegó a coquetear el hijo del ex presidente Jair Bolsonaro durante el inicio del escrutinio, cuando superó el 50% con apenas el 10% de las urnas contabilizadas.

Según el detalle difundido por los reportes parciales, Bolsonaro, de 45 años y postulante por el Partido Liberal (PL), logró una performance sólida en los estados del sur, que informaron sus resultados con mayor rapidez. Lula, de 80 años y referente del Partido de los Trabajadores (PT), recortó distancias a medida que ingresaban los votos del nordeste, su histórico bastión, pero no le alcanzó para revertir la tendencia.

La contienda, que reúne a 13 fórmulas presidenciales en total, se concentró desde el inicio entre los dos grandes polos. El actual mandatario acortó la brecha en la última parte del conteo para asegurarse el pase a la segunda vuelta, mientras que los restantes candidatos quedaron muy lejos en porcentaje.

Con estos números, Brasil se encamina a tres semanas de campaña intensa para una definición que, tal como muestran los parciales, aparece extremadamente pareja y polarizada. El próximo 25 de octubre ambos dirigentes volverán a verse en las urnas para definir quién gobernará el país más grande de América Latina a partir de 2027.