José Mira asumió la presidencia y Alejandra Dulce Martínez quedó al frente de la Secretaría General. La nueva conducción radical busca reorganizar la estructura local y recuperar presencia política en el distrito.
Una lista única para recomponer el radicalismo local
La renovación de autoridades se concretó durante la primera semana de septiembre, en el marco del proceso de normalización institucional de la UCR bonaerense. José Mira fue ratificado al frente del Comité de Distrito, mientras que Alejandra Dulce Martínez asumió como secretaria general. La conformación de una nómina consensuada permitió reunir a distintos sectores internos y abrir una nueva etapa de trabajo partidario.
El desafío planteado por la dirigencia es recuperar el funcionamiento territorial del partido, fortalecer sus estructuras y construir una propuesta política propia en un distrito de gran peso electoral dentro de la provincia de Buenos Aires.
Unidad interna y recuperación de la identidad radical
Durante el acto de asunción, Mira destacó que el entendimiento entre los distintos sectores partidarios constituye una oportunidad para dejar atrás las diferencias internas y priorizar una agenda común. El dirigente también planteó que la experiencia de La Matanza pueda servir como referencia para promover una mayor cohesión dentro del radicalismo nacional.
Por su parte, Alejandra Dulce Martínez puso el foco en la necesidad de recuperar los principios históricos de la Unión Cívica Radical y sostener una postura política coherente con sus valores. La dirigente cuestionó el uso de los símbolos partidarios sin un compromiso equivalente con las ideas y la tradición política de la fuerza
La nueva conducción busca, de esta manera, reafirmar la identidad radical frente a la polarización entre el peronismo y La Libertad Avanza. El planteo expresado durante la jornada apunta a que el partido pueda desarrollar una alternativa propia, con autonomía para debatir y definir sus posiciones.
El territorio, entre las prioridades del nuevo comité
La reorganización partidaria también contempla la reactivación del trabajo en los subcomités de las distintas localidades de La Matanza. La intención es fortalecer la presencia de la UCR en los barrios y recuperar una relación más directa con los vecinos.
En ese marco, la agenda territorial incluye problemáticas vinculadas con la infraestructura, los servicios públicos y las dificultades económicas que atraviesan distintos sectores de la comunidad. El objetivo es que la estructura partidaria vuelva a funcionar como un espacio de participación, debate y elaboración de propuestas.
La conducción radical deberá transformar el acuerdo alcanzado en acciones concretas, con una organización capaz de sostener su presencia en un municipio extenso y políticamente relevante.
La composición de la nueva conducción
La estructura anunciada para el radicalismo matancero quedó conformada de la siguiente manera:
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Presidente del Comité de Distrito: José Mira.
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Secretaria General: Alejandra Dulce Martínez.
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Juventud Radical: Ezequiel Rivas, al frente de la conducción juvenil.
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Referentes partidarios: dirigentes locales y provinciales, junto con responsables de los subcomités del distrito
El acto contó además con la participación de referentes provinciales, entre ellos Emiliano Balbín, presidente de la UCR bonaerense, y Josefina Mendoza, vicepresidenta de la organización partidaria en la Provincia.
Un nuevo escenario para la UCR bonaerense
La reorganización de La Matanza se inscribe en un contexto de reacomodamiento del radicalismo de la provincia de Buenos Aires. Durante septiembre, el partido impulsó actividades destinadas a fortalecer la articulación entre sus estructuras locales, legisladores y dirigentes, con la mirada puesta en recuperar capacidad de representación política.
En ese proceso, la unidad interna y la construcción de candidaturas propias aparecen como desafíos centrales para una fuerza que busca reposicionarse frente a los principales espacios políticos. La conducción matancera tendrá ahora la tarea de consolidar el acuerdo, fortalecer su organización y convertir el discurso de renovación en una presencia efectiva en el territorio.
La nueva etapa del radicalismo de La Matanza comienza con una conducción consensuada y una definición política clara: recuperar la identidad partidaria, fortalecer la organización y volver a construir una alternativa con presencia en los barrios.