La escritora y activista es autora de
Salir del sótano
, una autobiografía marcada por el abandono, la vulnerabilidad institucional y la resiliencia. La obra fue declarada de Interés Social, Cultural y Educativo por el Honorable Concejo Deliberante de La Matanza.
Hay experiencias que dejan marcas para toda la vida. Algunas permanecen guardadas durante años y otras, con el tiempo, encuentran una forma de convertirse en palabras.

Screenshot
Ese fue el camino que recorrió Nadia Cornalino, escritora, activista y vecina de González Catán, quien decidió transformar parte de su historia personal en Salir del sótano, una obra autobiográfica en la que reconstruye una infancia y adolescencia atravesadas por el abandono, la vulnerabilidad y su paso por el sistema de hogares e institutos de menores de la Provincia de Buenos Aires.
Lejos de limitarse a una narración personal, el libro busca poner en discusión realidades que muchas veces permanecen fuera de la mirada pública: las infancias vulneradas, el desamparo institucional y las consecuencias que esas experiencias pueden dejar en quienes las atraviesan.
Para Cornalino, la escritura se convirtió también en una herramienta de reconstrucción. A través de su historia, la autora intenta transformar una experiencia dolorosa en un testimonio capaz de interpelar, generar conciencia y acompañar a otras personas que hayan atravesado situaciones similares.
Un reconocimiento en La Matanza
En los últimos meses, su recorrido sumó un importante reconocimiento a nivel local.
El Honorable Concejo Deliberante de La Matanza declaró a Salir del sótano de Interés Social, Cultural y Educativo, destacando el aporte de la obra a la promoción de los derechos humanos, la visibilización de las infancias vulneradas y el desarrollo cultural de la comunidad.
El reconocimiento tiene además un significado especial para su autora, que reside en González Catán y construyó buena parte de su trabajo desde el territorio matancero.

Su producción literaria también comenzó a circular por distintos ámbitos educativos y académicos, mientras Cornalino participa de actividades, entrevistas y encuentros vinculados a la literatura y las problemáticas sociales que aborda en su obra.
De la experiencia personal a las políticas públicas
Pero su trabajo no quedó únicamente ligado a la literatura.
A partir de su experiencia y de su actividad como referente social, Cornalino comenzó además a impulsar distintas propuestas vinculadas a políticas públicas y protección de derechos.
Entre ellas aparecen iniciativas relacionadas con la protección de niños y adolescentes, la generación de oportunidades para que escritores de barrios periféricos puedan publicar y difundir sus obras y propuestas vinculadas a los controles de aptitud para el uso de armas dentro de las fuerzas de seguridad.
La intención, según plantea a través de su trabajo, es que aquello que alguna vez formó parte de una experiencia individual pueda convertirse también en una herramienta para discutir problemáticas colectivas.
Una historia nacida en González Catán
Salir del sótano habla de abandono y vulnerabilidad, pero también de supervivencia, reconstrucción y búsqueda de una voz propia.
La historia de Nadia Cornalino nació en los barrios de La Matanza y hoy encuentra nuevos espacios desde la literatura, la participación social y el impulso de propuestas que buscan generar cambios.
Una vecina de González Catán que decidió contar lo que muchas veces permanece silenciado y convertir las palabras en una manera de abrir camino para otros.