El Servicio Meteorológico Nacional advirtió sobre la llegada de un intenso sistema de inestabilidad que provocará lluvias abundantes, caída de granizo y vientos fuertes. Aunque el mal tiempo dominará gran parte de la jornada, las temperaturas continuarán siendo templadas y podrían alcanzar los 21°C.
La provincia de Buenos Aires atraviesa un nuevo episodio de inestabilidad meteorológica debido al desarrollo de un proceso de ciclogénesis, fenómeno que genera la profundización de un centro de baja presión capaz de producir tormentas intensas y condiciones climáticas severas.
Ante este escenario, el Servicio Meteorológico Nacional emitió una alerta naranja para distintos sectores del territorio bonaerense, donde se prevén lluvias persistentes, tormentas de variada intensidad, actividad eléctrica frecuente, ocasional caída de granizo y ráfagas de viento que podrían superar los 70 kilómetros por hora.
Los especialistas explican que una ciclogénesis no representa un ciclón tropical ni un huracán, sino un proceso atmosférico habitual en latitudes medias que puede generar temporales importantes cuando coinciden masas de aire con diferentes características térmicas y de humedad. Durante su evolución, el sistema favorece la formación de nubosidad intensa y precipitaciones abundantes en cortos períodos.
A pesar del ingreso del frente de tormentas, el ambiente continuará relativamente templado durante buena parte del día. Las previsiones indican que la temperatura máxima podría alcanzar los 21 grados antes del avance definitivo del aire más frío.
El organismo meteorológico recomendó evitar actividades al aire libre durante el desarrollo de las tormentas, no refugiarse bajo árboles o postes de electricidad, retirar objetos que puedan ser desplazados por el viento y mantenerse informado mediante los canales oficiales ante posibles actualizaciones de las alertas.
Según las proyecciones meteorológicas, el período de inestabilidad podría extenderse durante varios días, con mejoras graduales hacia el fin de semana, cuando el sistema de baja presión comience a alejarse y disminuyan las precipitaciones. Sin embargo, luego del temporal se espera un descenso de la temperatura acompañado por el ingreso de aire más frío.