La obra “Junín, capital de los bonaerenses”, de Luis Gotte y Miguel Saredi, fue presentada en el Salón de la Democracia con una propuesta de descentralización administrativa y reorganización productiva del territorio bonaerense.

Con fuerte convocatoria de referentes políticos, académicos y del sector productivo, se realizó este viernes la presentación oficial del libro “Junín, capital de los bonaerenses”, que plantea trasladar la sede de gobierno de la provincia de Buenos Aires desde La Plata hacia Junín.

El encuentro tuvo lugar en el Salón de la Democracia, en el edificio de Reforma Universitaria de la UNNOBA, ubicado en Libertad 555. La organización estuvo a cargo del Centro de Estudios de Formación Política y Social junto a la Sociedad Comercio e Industria de Junín.

La actividad contó con la presencia del intendente Juan Fiorini, los senadores provinciales Pablo Petrecca y Valeria Arata, concejales y representantes de instituciones intermedias. La coordinación de la jornada estuvo a cargo de Alejandro Franco, de la Fundación Encuentro, y de Gustavo Rosas, del Ateneo Desarrollista.

Editado por Editorial Dunken, el trabajo parte de un diagnóstico crítico sobre la alta concentración poblacional, económica y burocrática en el Área Metropolitana de Buenos Aires. A partir de allí, los autores —el ensayista Luis Gotte y el ex diputado nacional Miguel Saredi— proponen fortalecer el interior y reubicar el centro de decisiones políticas.

En ese esquema, Junín aparece como sede administrativa y nodo logístico estratégico. Los autores fundamentan la elección en su ubicación en plena Pampa Húmeda, su vínculo directo con la Ruta Nacional 7, su historia ferroviaria y la presencia de la Universidad Nacional del Noroeste (UNNOBA).

La iniciativa no se limita al traslado de la capital. El libro propone un modelo territorial con tres polos complementarios: Junín asumiría el rol administrativo y logístico, Tandil se consolidaría como centro científico y tecnológico, y Bahía Blanca potenciaría su perfil portuario y energético. Según los expositores, La Plata mantendría su relevancia como centro educativo, universitario y cultural.

Otro de los ejes desarrollados es la recuperación del sistema ferroviario como política de Estado, el mejoramiento de la red vial, el repoblamiento de zonas productivas y el impulso a una matriz económica centrada en pymes, cooperativas, innovación y agregado de valor en origen.

Desde el punto de vista institucional, la propuesta reconoce que cualquier cambio de capital requiere una reforma de la Constitución bonaerense, que actualmente fija a La Plata como asiento de las autoridades. Por ello, los autores plantean que el debate debería canalizarse a través de una futura Convención Constituyente.

De acuerdo a lo explicado durante la presentación, el proyecto no contempla la construcción de una nueva ciudad administrativa, sino el aprovechamiento de infraestructura ya existente y de una estructura acotada del Poder Ejecutivo provincial, con el gobernador a la cabeza.

La jornada abrió un nuevo capítulo en la discusión sobre descentralización y desarrollo equilibrado, colocando a Junín en el centro de un debate que busca acercar el poder a las regiones productivas del interior bonaerense.