En una entrevista telefónica con Pedro Artaza en Radio Cut, el dirigente peronista Miguel Saredi presentó su libro «Junín, capital de los bonaerenses» y puso el foco en la desigualdad estructural entre la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano: 13.000 millones de dólares de presupuesto contra 300 millones de La Matanza. La presentación será mañana a las 16 en la UNNOBA.
El dirigente de La Matanza, Miguel Saredi, dialogó en forma telefónica con el periodista Pedro Artaza en Radio Cut, en el marco de la presentación de su nuevo libro «Junín, capital de los bonaerenses».
La obra, una idea conjunta de Luis Gotte y Miguel Saredi, se presentará mañana a las 16 horas en el Salón de la Democracia, Libertad 555 esquina Primera Junta, en la UNNOBA – Universidad Nacional del Noroeste de la Provincia de Buenos Aires, en Junín.
El libro, propone una reorganización integral de la provincia de Buenos Aires en el siglo XXI.
Si bien el título despierta expectativa por el traslado de la capital bonaerense, Saredi aclaró que la obra es mucho más amplia. Y es allí donde hizo su principal denuncia: la desigualdad entre los vecinos del Conurbano y los de la Ciudad de Buenos Aires.
El eje del Conurbano: «De 13.000 a 300 millones»
Al comenzar a desarrollar el contenido del libro, Saredi fue contundente y explicó que el primer capítulo aborda la diferencia sustancial en derechos, posibilidades, recursos y presupuestos.
«El libro comienza con una explicación de lo que sucede con la diferencia entre los vecinos del conurbano y los vecinos de la Ciudad de Buenos Aires. Esta diferencia sustancial que hay en cuanto a derechos, posibilidades, recursos y presupuestos entre un vecino del conurbano bonaerense, simplemente por ser de la provincia, y uno de la Ciudad», señaló.
Para graficarlo, aportó cifras comparativas:
«Tengan en cuenta estas cifras. El presupuesto de la Ciudad de Buenos Aires son 13.000 millones de dólares. El presupuesto de La Matanza es un poco más de 300 millones de dólares. De 13.000 a 300 millones. Esta es la diferencia. Y La Matanza tiene más territorio, más metros cuadrados que la Ciudad de Buenos Aires. Y sí, es verdad, tiene menos población, pero no mucho menos, 25% menos».
En ese sentido, planteó la necesidad de discutir el AMBA con un mismo formato jurídico: «Si no modificamos el tema del AMBA y no hay un mismo formato jurídico y mismas posibilidades tanto para un vecino de La Matanza, de Quilmes, de Lanús que, para un vecino porteño, es una locura que pasa solamente en la Argentina».
«Es una discriminación y una desigualdad absoluta hacia los vecinos. Gobierne quien gobierne», sentenció.
Descentralización y capitales mediterráneas
La segunda parte del libro aborda la descentralización y la necesidad de mirar hacia una economía que «va hacia la cordillera, por la minería, por el agro, por el petróleo, por la energía».
Saredi defendió el rol de las más de 100 ciudades intermedias bonaerenses -de 20 a 200 mil habitantes- como Junín, Chivilcoy, Chacabuco, 9 de Julio, Bolívar, como polos productivos para mejorar la calidad de vida.
Sobre la propuesta de Junín como capital, aclaró que se trata de un traslado administrativo y modular de ministerios como Energía, Transporte, Producción y Asuntos Agrarios.
Para justificarlo, citó ejemplos internacionales: Brasil que trasladó su capital de Río a Brasilia para ser un país federal, Estados Unidos de Nueva York a Washington, Canadá a Ottawa, España a Madrid y Rusia de San Petersburgo a Moscú. «Las capitales no son costeras. Sacan a las capitales de las costas con una serie de motivos de defensa, de integridad territorial y de visión mediterránea», explicó.
Y criticó la decisión histórica de Dardo Rocha: «Enojado porque le habían sacado la Ciudad de Buenos Aires y la habían federalizado, crea La Plata. ¿Dónde la crea? A 50 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires. La crean al lado y hoy ya es parte del conurbano, con una influencia británica para continuar con esta Argentina agroexportadora, con visión siempre para afuera».
Finalmente, Saredi confirmó que continuará la recorrida y el debate por otras ciudades, aceptando las opiniones y los localismos. «Hay que pensar cómo sigue nuestra provincia de Buenos Aires y cómo sigue nuestro municipio. El peronismo tiene que empezar a pensar en proyectos de mediano y largo plazo, dejar la simple urgencia y la cosa chiquita, mezquina, interna y partidaria», concluyó.