En una entrevista realizada en el streaming de El Nacional de Matanza, el fiscal general de Mar del Plata, Juan Manuel Pettigiani, expuso un duro diagnóstico sobre la realidad que atraviesa la ciudad balnearia. Durante la conversación con Miguel Saredi, el funcionario judicial sostuvo que Mar del Plata cuenta con las condiciones necesarias para ofrecer una mejor calidad de vida a sus vecinos, aunque consideró que la falta de liderazgo y planificación en materia de seguridad impide alcanzar ese objetivo.

Pettigiani explicó que, tras años de trabajo dentro del Poder Judicial, llegó a la conclusión de que existe una creciente desconexión entre las instituciones y las necesidades cotidianas de la sociedad. Según afirmó, quienes integran la Justicia cuentan con estabilidad laboral y buenos ingresos gracias al esfuerzo de los contribuyentes, pero muchas veces esa estructura no logra devolver servicios acordes a las demandas de la ciudadanía.

El fiscal señaló que esa reflexión fue la que despertó su vocación por involucrarse más activamente en la vida pública. A su entender, la política es la herramienta que permite reducir la distancia entre el Estado y los ciudadanos y generar respuestas concretas a los problemas cotidianos.

«El intendente debe liderar la seguridad»

Uno de los ejes centrales de sus declaraciones fue la seguridad. Pettigiani sostuvo que Mar del Plata tiene condiciones geográficas privilegiadas para controlar el delito, pero que esas ventajas no son aprovechadas por falta de una conducción estratégica desde el ámbito municipal.

En ese sentido, remarcó que el responsable de coordinar los recursos disponibles debe ser el administrador local. Si bien reconoció que la seguridad es una responsabilidad primaria de la Provincia, afirmó que el intendente es quien conoce el territorio, sabe dónde están los problemas y debe organizar los recursos para mejorar la prevención.

Como ejemplo, cuestionó que existan operativos de fuerzas federales realizando controles vehiculares mientras, a pocos metros, pueden ocurrir delitos sin que esos efectivos intervengan porque fueron destinados a otra tarea. Para Pettigiani, ese tipo de situaciones evidencia la ausencia de coordinación entre Nación, Provincia y Municipio.

Crecimiento del narcomenudeo y los robos violentos

Respecto del mapa del delito, el fiscal identificó dos fenómenos que, según su visión, crecieron de manera significativa en los últimos años.

El primero es el narcomenudeo, es decir, la venta minorista de estupefacientes en los barrios. Pettigiani consideró que gran parte de la droga ingresa por los accesos principales de la ciudad y sostuvo que un control permanente en esos puntos reduciría considerablemente la circulación de sustancias ilegales.

El segundo fenómeno es el incremento de los delitos contra la propiedad, especialmente aquellos cometidos con violencia. Vinculó esta situación con la difícil realidad social que atraviesa Mar del Plata, marcada por altos índices de desempleo, pobreza y dificultades económicas que afectan a gran parte de la población.

Menos patrullaje y recursos insuficientes

Otro de los datos que expuso durante la entrevista fue la reducción de la capacidad preventiva en las calles.

Según explicó, años atrás Mar del Plata contaba con unas 136 cuadrículas de patrullaje, mientras que actualmente existen alrededor de 60, de las cuales solo unas 45 estarían operativas. Para Pettigiani, esa disminución repercute directamente en la prevención del delito.

Afirmó que mejorar esa situación requiere móviles, combustible, personal y una correcta administración de los recursos, además de una conducción política que coordine el trabajo con las fuerzas provinciales.

Críticas al uso de los recursos municipales

El fiscal también hizo referencia a la estructura administrativa del municipio. Indicó que Mar del Plata posee más de 14.000 empleados municipales, una cifra que, según sostuvo, resulta elevada en comparación con otros distritos bonaerenses.

Asimismo, cuestionó que exista un mayor desarrollo de cámaras destinadas al control de infracciones de tránsito que de sistemas de videovigilancia enfocados en la prevención del delito, entendiendo que las prioridades deberían orientarse a fortalecer la seguridad ciudadana.

Una mirada centrada en la gestión

A lo largo de la entrevista, Pettigiani insistió en que muchos de los problemas que atraviesa Mar del Plata no responden únicamente a cuestiones económicas o sociales, sino también a la falta de planificación y coordinación en la gestión pública.

Para el fiscal general, la ciudad dispone de herramientas, recursos y ventajas geográficas que permitirían mejorar significativamente la seguridad y la calidad de vida de los vecinos, siempre que exista una conducción estratégica capaz de articular el trabajo entre los distintos niveles del Estado y acercar las soluciones a las necesidades reales de la comunidad.

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