La Agrupación Un Nuevo Sentir y Tata Bombos representaron al distrito en un encuentro que crece a nivel federal y proyecta su expansión internacional hacia la Triple Frontera.
La ciudad de Miramar volvió a convertirse en epicentro de la cultura popular con la realización de la Segunda Marcha de los Bombos frente al mar, un evento que reunió a cientos de participantes de distintos puntos del país y que tuvo una destacada presencia de agrupaciones provenientes de La Matanza.
Desde el distrito bonaerense participaron la agrupación de danzas folklóricas Un Nuevo Sentir, encabezada por Marcelo Zalazar y Marina, oriundos de Isidro Casanova, junto a la agrupación de bombo legüero Tata Bombos de Rafael Castillo, liderada por Leo y Natalia. Ambas delegaciones formaron parte activa de la marcha, aportando identidad, ritmo y tradición a una convocatoria que no deja de crecer.

El encuentro, que duplicó la cantidad de participantes respecto a su primera edición, reafirmó su carácter federal y su importancia dentro del calendario cultural argentino. La iniciativa, inspirada en la histórica Marcha de los Bombos nacida en Santiago del Estero en 2003, continúa expandiéndose y sumando adeptos en todo el país y el exterior.

Durante el fin de semana, las actividades incluyeron una vigilia y peña folklórica que reunió a músicos, bailarines y público general en un clima de celebración colectiva. El momento central se vivió el domingo, cuando la columna de bombos partió desde el muelle de pescadores y recorrió la costa de Miramar hasta el Polideportivo local, generando una postal sonora y visual cargada de identidad cultural.
Uno de los anuncios más relevantes fue la proyección de llevar esta manifestación a la Triple Frontera, con el objetivo de unir a Argentina, Brasil y Paraguay a través del bombo legüero como símbolo cultural. La propuesta, que ya se encuentra en etapa de conversaciones, marcaría un hecho inédito en la internacionalización de esta expresión nacida en territorio santiagueño.

Desde la organización destacaron el esfuerzo de los participantes para sostener el crecimiento del evento en un contexto económico complejo, subrayando el compromiso y la pasión que moviliza a cada agrupación.
Asimismo, se reconoció a la provincia de Santiago del Estero y a su Subsecretaría de Cultura por declarar de interés cultural la II Marcha de los Bombos en Miramar, consolidando su relevancia institucional.

Actualmente, esta manifestación ya cuenta con múltiples ediciones en distintos puntos del país, además de su expansión internacional con experiencias en Uruguay y España. En ese marco, la participación de agrupaciones como las de La Matanza refuerza el carácter inclusivo y federal del evento, llevando la identidad cultural a cada rincón.
El calendario continuará el próximo 25 de abril con una nueva marcha en Merlo, provincia de Buenos Aires, seguida por futuras ediciones en Santiago del Estero y otras localidades.
La Marcha de los Bombos no solo crece en convocatoria, sino también en significado: se consolida como un símbolo vivo de la cultura popular argentina, donde cada golpe de bombo reafirma el sentido de pertenencia y la fuerza de lo colectivo.
