Vecinos denuncian que amplios tramos de la Ruta Nacional N° 3, en el corredor del Metrobus Juan Manuel de Rosas, permanecen completamente a oscuras. Aunque el municipio ha realizado esfuerzos para paliar la situación, la falta de mantenimiento y de convenios de gestión —competencia del Estado nacional— agrava el problema. El dirigente Miguel Saredi reclamó una respuesta urgente.
La situación en la Ruta Nacional N° 3, especialmente en el tramo del Metrobus Juan Manuel de Rosas que atraviesa el partido de La Matanza, se ha convertido en un foco de creciente preocupación para vecinos, usuarios del transporte público y comerciantes. La falta total de iluminación en extensos sectores no solo afecta la visibilidad vehicular, sino que también deja a oscuras a la mayoría de las estaciones del Metrobus, generando un escenario propicio para hechos de inseguridad.
Durante las últimas semanas, se multiplicaron las denuncias de usuarios que utilizan diariamente el corredor, quienes advierten que esperar el colectivo por la noche se ha vuelto una situación de riesgo. “Hay paradas donde no se ve absolutamente nada. Es peligroso bajar o subir, y más aún esperar”, señalaron vecinos de distintos barrios matanceros atravesados por la traza.
Uno de los puntos centrales del conflicto es la falta de mantenimiento sostenido en la infraestructura. Al tratarse de una ruta nacional, la responsabilidad sobre su conservación, iluminación y funcionamiento recae directamente en el Estado nacional, y no en el municipio.
En este contexto, si bien desde el Municipio de La Matanza se han realizado en reiteradas oportunidades intervenciones y trabajos con gran esfuerzo para intentar mitigar la problemática —como reparaciones puntuales o gestiones para restablecer luminarias—, cabe señalar que el mantenimiento integral del corredor y del sistema de Metrobus se encuentra bajo la órbita del Estado nacional.
La ausencia de convenios claros y de una política sostenida desde el ámbito nacional ha derivado en un progresivo deterioro: columnas sin funcionar, luminarias rotas o directamente inexistentes, y estaciones sin condiciones mínimas de seguridad forman parte del panorama actual.
La falta de iluminación no es solo un problema urbano: tiene consecuencias directas en la seguridad. Vecinos denuncian robos, intentos de asalto y situaciones de violencia en zonas donde la oscuridad es total.
El dirigente Miguel Saredi fue una de las voces que salió a reclamar con mayor firmeza por la situación. En declaraciones recientes, apuntó directamente contra la falta de intervención del Estado nacional, aunque también reconoció los esfuerzos locales.
“El municipio muchas veces, con muchísimo esfuerzo, ha tratado de dar respuestas y de sostener lo que debería estar funcionando. Pero esta es una ruta nacional, y la responsabilidad es del Estado nacional”, sostuvo.
Saredi remarcó además que “no se trata de una cuestión menor, sino de una obligación básica del Estado: garantizar condiciones de seguridad y transitabilidad en una de las arterias más importantes del conurbano”.
En esa línea, exigió una solución urgente: “El Estado nacional está abandonando a los vecinos de La Matanza. Necesitamos que se reactive el mantenimiento, que se reparen las luminarias y que se devuelva la seguridad a quienes transitan y viven en esta zona”.
Mientras tanto, el reclamo continúa creciendo entre los vecinos y usuarios del transporte público, que exigen una intervención inmediata. La Ruta 3 no solo es una vía clave de circulación, sino también un eje urbano que conecta barrios densamente poblados.
La falta de iluminación en el Metrobus Juan Manuel de Rosas y en la ruta 3, expone una problemática estructural que combina desinversión, ausencia de gestión y falta de coordinación entre jurisdicciones. Y, en el centro de la escena, aparece una demanda clara: que el Estado nacional asuma su responsabilidad y actúe antes de que la situación derive en consecuencias aún más graves.