Un violento intento de robo tuvo lugar en la intersección de Rosales y Fray Cayetano, en Ramos Mejía, donde un efectivo policial se defendió a los tiros tras ser emboscado mientras se dirigía a su trabajo.

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El hecho ocurrió cuando dos delincuentes a bordo de un Peugeot 208 frenaron de golpe delante de la Volkswagen T-Cross en la que circulaba el oficial principal Diego Méndez (40). Bajo amenazas de muerte —“¡Bajate o te quemo!”— le apuntaron a través de la ventanilla. El agente se identificó como personal policial y respondió efectuando disparos.

Según informaron fuentes del caso, durante el enfrentamiento los asaltantes también dispararon al menos tres veces. Sin embargo, datos exclusivos indican que uno de los delincuentes, el que logró escapar, continuó efectuando disparos por la espalda contra el efectivo mientras huía, un detalle que no fue reflejado en algunos reportes iniciales.

En medio del tiroteo, uno de los sospechosos, identificado como Marcelo David González (41), con antecedentes penales, recibió dos impactos de bala —uno en el tórax y otro en el rostro— y cayó en la vereda. Su cómplice logró darse a la fuga.

El herido fue trasladado al hospital Güemes, donde permanece internado en estado reservado y con custodia policial. En su poder se secuestró una pistola calibre .380 con cinco municiones, la cual tenía pedido de secuestro por robo. Además, el vehículo en el que se movilizaban también había sido robado.

La fiscalía interviniente no adoptó medidas contra el uniformado al considerar que actuó en legítima defensa.

Por otra parte, trascendió que el oficial Méndez ya había participado en un hecho de alta peligrosidad en la comisaría de San Justo, donde delincuentes armados intentaron tomar la dependencia para rescatar a un detenido. En aquella ocasión, tras asistir a una compañera herida y repeler la agresión, logró salvarle la vida u fue condecorado.

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