La movilización central por el Día Internacional de la Mujer Trabajadora se realiza este lunes con una marcha hacia Plaza de Mayo y un paro internacional que impacta en escuelas y espacios laborales. Organizaciones feministas y sindicatos denuncian desigualdades, precarización y retrocesos en derechos.
En el marco de las actividades por el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, organizaciones feministas, sindicales y sociales protagonizan este lunes una jornada de paro y movilización en distintos puntos del país, con epicentro en la Ciudad de Buenos Aires. La convocatoria incluye una marcha hacia Plaza de Mayo y distintas acciones de protesta para visibilizar reclamos vinculados a derechos laborales, igualdad de género y políticas públicas.
Si bien cada 8 de marzo se realizan manifestaciones en todo el mundo, este año la medida de fuerza principal en Argentina fue trasladada al lunes debido a que la fecha cayó domingo. La decisión buscó garantizar mayor impacto en los ámbitos laborales y educativos, permitiendo que la huelga y las movilizaciones se desarrollen durante una jornada hábil.
Concentración y marcha hacia Plaza de Mayo
En la Ciudad de Buenos Aires, las organizaciones convocaron a concentrarse desde las 16:30 en la intersección de Avenida de Mayo y Salta, desde donde las columnas marchan hacia Plaza de Mayo para realizar el acto central de la jornada.
La consigna que encabeza la movilización es “Nuestros derechos no son moneda de cambio”, un lema con el que distintas agrupaciones buscan expresar su rechazo a políticas que, según sostienen, profundizan las desigualdades sociales y afectan particularmente a mujeres y diversidades.
Durante la presentación de la convocatoria, los organizadores difundieron un documento en el que cuestionan la situación económica y alertan sobre el impacto que la crisis tiene en los sectores más vulnerables del mercado laboral. Según plantean, la precarización del trabajo, la pérdida de ingresos y la sobrecarga de tareas de cuidado golpean con mayor intensidad a las mujeres.
Además, entre los reclamos centrales se incluyen demandas históricas del movimiento feminista, como la lucha contra los femicidios, travesticidios y transfemicidios, la erradicación de la violencia de género y el fortalecimiento de políticas públicas orientadas a garantizar igualdad de oportunidades.
La jornada forma parte del paro internacional feminista, una iniciativa que desde hace varios años convoca a movilizaciones simultáneas en distintos países para visibilizar desigualdades estructurales y exigir avances en derechos.
Paro docente y suspensión de clases
La jornada también tiene impacto en el sistema educativo, especialmente en la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense, donde distintos gremios docentes resolvieron adherir a la medida de fuerza.
En la capital del país, la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE) confirmó su participación en el paro. En la provincia de Buenos Aires, la protesta cuenta con el respaldo del Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (SUTEBA). A su vez, la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) se sumó a la convocatoria, lo que también afecta el funcionamiento de los establecimientos escolares debido a la adhesión de auxiliares encargados de tareas de mantenimiento y asistencia.
La Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA) también manifestó su acompañamiento a la jornada de protesta e instó a sus sindicatos de base a participar con distintas modalidades de acción.
Como consecuencia, numerosas escuelas públicas de la Ciudad de Buenos Aires y de la provincia registran este lunes una actividad reducida o directamente la suspensión de clases.

Críticas al contexto económico y educativo
En un documento difundido por la conducción de CTERA, firmado por su secretaria general Sonia Alesso y por la secretaria de Género de la entidad, Lilia López, el gremio expresó su preocupación por el contexto económico actual y por lo que consideran un proceso de ajuste que impacta sobre el sistema educativo.
El texto advierte sobre un posible retroceso en materia de derechos laborales y educativos y cuestiona iniciativas vinculadas a reformas laborales y a políticas educativas impulsadas por el Gobierno nacional.
Según el sindicato, las medidas económicas y presupuestarias afectan el financiamiento del sistema educativo y generan condiciones laborales más precarias para trabajadores del sector.
Un escenario de conflictividad social
La protesta de este lunes se produce en un contexto de creciente conflictividad en el ámbito educativo. La semana pasada, miles de estudiantes tuvieron clases reducidas debido a un paro nacional docente realizado al inicio del ciclo lectivo, al que se sumaron medidas de fuerza impulsadas por sectores sindicales en distintos distritos.
En ese escenario, la jornada de paro y movilización por el 8M se suma a una serie de reclamos laborales y sociales que atraviesan la agenda pública, con el movimiento feminista como uno de los principales protagonistas de las protestas.
Con marchas en diversas ciudades del país y una fuerte presencia en el centro porteño, la movilización busca volver a colocar en el debate público las demandas por igualdad, derechos laborales y el reconocimiento del trabajo de cuidado, en una fecha que cada año convoca a millones de personas en todo el mundo.