El Gobierno bonaerense cerró un acuerdo con la mayoría de los gremios de trabajadores del Estado para aplicar un incremento en tres tramos hasta abril. En paralelo, los sindicatos docentes analizan una propuesta similar que incluye compensaciones por la pérdida del Fondo de Incentivo Docente.
El Gobierno de la provincia de Buenos Aires alcanzó un nuevo acuerdo salarial con los gremios que representan a los trabajadores de la administración pública, estableciendo un incremento del 9% que se aplicará de manera escalonada hasta abril. La propuesta fue presentada durante una reunión paritaria realizada en la ciudad de La Plata y recibió el visto bueno de la mayoría de las organizaciones sindicales del sector.
La mejora salarial incluye la consolidación de un aumento del 1,5% que ya había sido otorgado por decreto en febrero, al que se suman nuevas subas distribuidas en los meses siguientes. El esquema contempla un incremento del 5% correspondiente a marzo y un 2,5% adicional que se aplicará en abril, todos calculados sobre la base salarial de enero. Con estos tramos, el ajuste total acumulado en el primer cuatrimestre del año alcanza el 9%.
La negociación se produjo luego de un inicio de semana marcado por medidas de fuerza. Tanto docentes como trabajadores estatales realizaron un paro que impactó en el comienzo del ciclo lectivo en la provincia, lo que generó presión para avanzar en una recomposición salarial que permita descomprimir el conflicto.
Además del incremento porcentual, el acuerdo contempla otros componentes. En el caso de los trabajadores estatales comprendidos en la Ley 10.430, el entendimiento incluye una bonificación remunerativa no bonificable y la incorporación de cláusulas de monitoreo que permitirán revisar la evolución del salario frente a la inflación. También se prevé la reapertura de las negociaciones durante los próximos meses si el contexto económico lo requiere.
Desde el Ejecutivo provincial remarcaron que la mejora salarial se acordó en un contexto fiscal complejo. Funcionarios del área económica señalaron que las cuentas públicas enfrentan dificultades derivadas de la caída de la recaudación y de deudas pendientes con el Gobierno nacional, lo que limita el margen financiero de la provincia para sostener aumentos más amplios.
A pesar de esas restricciones, la administración bonaerense sostuvo que el objetivo de la negociación es preservar el poder adquisitivo de los trabajadores estatales en un escenario de inflación persistente y fuerte deterioro del ingreso real en los últimos meses.