Especialistas advierten sobre la presencia de la especie Hylesia nigricansa, cuyos pelos microscópicos pueden provocar fuertes reacciones alérgicas en la piel y las vías respiratorias.

En distintos puntos de la zona norte del Gran Buenos Aires se encendieron las alertas sanitarias debido a la proliferación de una mariposa de gran tamaño y color oscuro conocida científicamente como Hylesia nigricansa. Los principales registros se concentran en los partidos de Tigre y Escobar, donde vecinos reportaron un aumento inusual de estos insectos.

Según explicaron especialistas, el riesgo no está asociado al contacto directo con la polilla, sino a los diminutos pelos urticantes que libera como mecanismo de defensa. Estas partículas microscópicas quedan suspendidas en el ambiente o adheridas a superficies como ropa, muebles, paredes o cortinas, lo que facilita su contacto con la piel.

Las reacciones más frecuentes incluyen enrojecimiento, picazón intensa, ardor, ronchas e inflamación localizada. En algunos casos también pueden presentarse síntomas respiratorios. El cuadro no es contagioso y suele extenderse entre una y dos semanas, dependiendo de la sensibilidad de cada persona.

Ante esta situación, los profesionales recomiendan evitar manipular las polillas, reducir el uso de luces exteriores durante la noche para no atraerlas, no dejar prendas colgadas al aire libre y extremar los cuidados con mariposas muertas, ya que continúan liberando los pelos irritantes.

En caso de exposición, se aconseja lavar la zona afectada con abundante agua fría y jabón neutro, sin frotar la piel. Frente a la aparición de síntomas, se sugiere acudir al centro de salud más cercano y, ante dificultades para respirar, buscar atención médica de urgencia.