Pensada para personas que viven solas, la herramienta exige una confirmación periódica de actividad y activa alertas automáticas ante la falta de respuesta. Su éxito expone una preocupación social creciente en las grandes ciudades.

Una aplicación desarrollada para personas que viven solas se posicionó como la más descargada en China en las últimas semanas, impulsada por una inquietud tan concreta como profunda: la posibilidad de morir sin que nadie lo advierta. Bajo el nombre provocador “¿Estás muerto?”, la plataforma propone un sistema de control simple pero efectivo para confirmar que el usuario se encuentra con vida.

El funcionamiento es directo. Cada 48 horas, la persona debe presionar un botón dentro de la app para indicar que está bien. Si ese registro no se realiza en el plazo establecido, el sistema envía automáticamente una notificación a un contacto de emergencia previamente configurado, alertando sobre una posible situación de riesgo.

Aunque su lanzamiento inicial, en mayo del año pasado, pasó casi desapercibido, la herramienta escaló rápidamente en los rankings de aplicaciones pagas. El crecimiento coincidió con el aumento sostenido de hogares unipersonales, especialmente entre jóvenes profesionales y estudiantes que viven lejos de sus familias.

Desde la empresa desarrolladora se definen como “una compañera de seguridad” para quienes atraviesan la vida en soledad cotidiana: trabajadores de oficina, estudiantes, personas que se mudaron por motivos laborales o simplemente quienes eligieron vivir sin compañía. El objetivo declarado es reducir la sensación de desamparo ante emergencias que podrían pasar inadvertidas.

El fenómeno se inscribe en un contexto demográfico más amplio. De acuerdo con proyecciones difundidas por medios estatales chinos, para 2030 el país podría alcanzar los 200 millones de hogares conformados por una sola persona. En ese escenario, la app aparece como una respuesta tecnológica a un problema social en expansión.

Usuarios de la plataforma sostienen que la iniciativa resulta clave para distintos perfiles vulnerables, como personas introvertidas, quienes atraviesan cuadros de depresión, personas desempleadas o cualquier individuo que viva solo en alguna etapa de su vida. La popularidad de la aplicación refleja, además, un temor latente que se expresa con fuerza en redes sociales: morir sin asistencia y sin testigos. “Si me pasara algo, ¿quién se daría cuenta?”, se preguntan muchos de sus nuevos usuarios.