El nuevo Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados redefine quiénes acceden a la asistencia estatal, elimina la segmentación por ingresos y fija topes de consumo para luz y gas, con una implementación gradual a lo largo de 2026.
Con el inicio del nuevo año, el Gobierno nacional activó un cambio profundo en la política de subsidios energéticos. A través del decreto 943/2025, publicado en el Boletín Oficial, se puso en marcha el Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), que concentra la ayuda estatal en los hogares con mayor nivel de vulnerabilidad económica y reemplaza el esquema vigente hasta ahora.
La normativa deja atrás la segmentación por niveles de ingresos —conocidos como N1, N2 y N3— y establece un único universo de usuarios residenciales que podrán recibir asistencia. Desde este mes, el acceso a los subsidios dependerá de criterios homogéneos de inclusión y exclusión definidos a nivel nacional.
De acuerdo con el decreto, podrán ser beneficiarios los hogares cuyos ingresos netos totales no superen el equivalente a tres Canastas Básicas Totales (CBT) para un Hogar tipo 2, según los parámetros oficiales del Indec. El beneficio alcanzará tanto a quienes ya figuraban en el Registro de Acceso a los Subsidios a la Energía (RASE) como a quienes se incorporen al nuevo Registro de Subsidios Energéticos Focalizados (ReSEF).
El ReSEF reemplazará de manera definitiva al RASE. Quienes ya estaban inscriptos no deberán realizar un nuevo trámite, ya que los datos serán migrados de forma automática, aunque se prevé la posibilidad de actualizarlos a través de la plataforma Mi Argentina y mediante gestiones posteriores por Trámites a Distancia.
Además, el decreto elimina los programas diferenciados que funcionaban hasta ahora, como el Programa Hogar y la Tarifa Social de Gas, para consolidar un esquema único. Desde este año solo existirán dos categorías: usuarios que reciben asistencia estatal y usuarios que pagan el costo pleno de la energía.
En materia de electricidad, se definieron bloques de consumo con subsidio. Durante los meses de mayor demanda —enero, febrero, mayo, junio, julio, agosto y diciembre— el tope será de 300 kilovatios hora mensuales, mientras que en el resto del año se reducirá a 150 kWh. Sobre esos volúmenes, el Estado cubrirá el 50% del costo de la energía eléctrica.
Para el gas natural, se mantienen los límites de consumo subsidiado fijados en normativas previas, que ahora se extenderán también al gas propano indiluido distribuido por redes. Los consumos que superen esos topes no contarán con bonificación, mientras que los volúmenes subsidiados seguirán variando según la región y la estacionalidad.
En el caso de los hogares que utilizan garrafas o gas propano, el subsidio se acreditará de manera directa mediante billeteras digitales, como Mercado Pago. El beneficio equivaldrá a media garrafa mensual durante todo el año, con un refuerzo adicional en los meses de invierno.