Lo que ocurre en González Catán, partido de La Matanza, no es presentado por quienes acompañan esta causa como un hecho aislado ni como un simple conflicto vecinal. Según denuncian Yanina Alejandra González, su familia, integrantes del espacio comunitario y vecinos del barrio, se trata de una situación más profunda, donde referentes sociales son judicializados, mientras las denuncias contra personas señaladas por robos, amenazas y vínculos con el narcomenudeo no avanzan con la misma celeridad.

En el centro de este reclamo está Yanina González, presidenta de la Asociación Civil y Centro de Fomento “El Árbol de las Cosquillas”, y su pareja Diego, ambos actualmente sometidos a medidas judiciales. Desde su entorno sostienen que las decisiones policiales y judiciales no contemplaron el contexto previo de violencia, pese a la existencia de denuncias formales, registros fílmicos, mensajes y fotografías que fueron oportunamente aportados.

Un proyecto comunitario que, según el barrio, “molesta”
Desde 2014, El Árbol de las Cosquillas funciona en Dragones 3440 como un espacio de contención social. Allí se desarrollan comedor y merendero, talleres de panadería, costura y huerta comunitaria, apoyo escolar, secundaria FINES, música y murga, articulando con organismos públicos y privados.
De acuerdo a los testimonios de Yanina y de vecinos que acompañan el proyecto, este tipo de espacios suele generar conflictos con sectores ligados al delito barrial, ya que —según relatan— “cada chico que vuelve a la escuela o entra al comedor es un pibe menos para el circuito de la droga y el delito”. En ese marco, vecinos afirman que adolescentes son utilizados como “soldaditos”, y que las propuestas educativas y comunitarias interfieren directamente en ese entramado.
Amenazas y robos denunciados con anterioridad
El 20 de febrero de 2025, Yanina González denunció ante la Comisaría de la Mujer y la Familia de San Justo haber recibido amenazas de muerte dirigidas a ella y a sus hijos. Según consta en la denuncia, Lucas David Arrieta le habría hecho llegar mensajes intimidatorios a través de su pareja, advirtiendo que iba a matarla y prender fuego su vivienda. La causa quedó radicada en la UFI N° 1 de Violencia Familiar y de Género.
Posteriormente, el 15 de marzo de 2025, González denunció un robo en el centro comunitario, donde se sustrajeron herramientas, mercadería, una computadora y documentación personal sensible, incluyendo el certificado de discapacidad de su hijo menor. Al intentar recuperar lo robado, según su declaración, fue empujada violentamente y debió ser atendida en el Hospital Néstor Kirchner.
El hecho del 16 de mayo y versiones contrapuestas
El 16 de mayo de 2025, en la intersección de Monasterio y Dragones, ocurrió el episodio que derivó en la detención de Yanina y Diego. De acuerdo a la versión de la defensa, de familiares y de vecinos, un hombre de 30 años, con quien existían conflictos previos documentados, se presentó de forma agresiva, luego de hechos de robo y amenazas denunciados con anterioridad.
En ese contexto, y según relatan los involucrados, se produjo un forcejeo y el hombre resultó herido en una pierna con un arma blanca. Desde el entorno de Yanina sostienen que se trató de una reacción defensiva ante una agresión, y que no existió intención de causar un daño mayor.
Cuestionamientos a la cobertura mediática
Familiares, organizaciones sociales y vecinos cuestionaron la cobertura de algunos medios nacionales. Señalan que se difundió la versión de “una pareja que apuñaló gravemente a un hombre”sin mencionar el contexto previo, las denuncias existentes ni el rol del espacio comunitario.
Asimismo, desde el entorno de los detenidos sostienen que se difundió información errónea sobre el estado de salud del herido, indicando que —según les fue informado— recibió el alta médica a las 48 horas y presentaba una lesión en la pierna, lo que difiere de versiones que hablaban de un mes de internación en terapia intensiva.
El espacio sigue funcionando pese a las amenazas
Pese a la situación judicial de sus referentes, El Árbol de las Cosquillas continúa funcionando, sostenido por voluntarios, familias del barrio y organizaciones que acompañan el proyecto. El comedor, los talleres y el FINES no se cerraron, aun en un contexto de hostigamiento permanente.
Según denuncian integrantes del espacio, las amenazas y los ataques no cesaron. En los últimos meses, y especialmente en fechas recientes, el lugar volvió a ser vandalizado, con carteles rotos, daños materiales e intentos de ingreso, hechos que fueron nuevamente denunciados.
Nuevas denuncias y pruebas aportadas
Desde el entorno de Yanina informaron que se realizaron nuevas presentaciones judiciales, aportando:
- Fotografías de los daños
- Registros fílmicos
- Mensajes intimidatorios
- Testimonios de vecinos
Estas denuncias se encuentran en trámite, lo que implica la apertura de nuevas actuaciones, la posible acumulación de causas y el análisis de medidas de protección adicionales, tanto para las personas como para el espacio comunitario.
Cabe recordar que el Juzgado de Familia N° 3 de La Matanza, a cargo de la jueza Lidia Beatriz Testa, ya dictó una restricción perimetral contra Lucas y Daniel Arrieta, reconociendo formalmente una situación de riesgo, en el marco de la Ley 12.569 de Violencia Familiar.
Un reclamo social
Desde el barrio insisten en que no se está juzgando un hecho aislado, sino que se está criminalizando a quienes sostienen un proyecto comunitario que incomoda al delito organizado a pequeña escala. Reclaman que la Justicia investigue el contexto completo, valore las denuncias previas y garantice protección reala quienes trabajan con niños y adolescentes.
“Presa por defender lo que le costó una vida construir”, repiten quienes acompañan a Yanina, y piden empatía, derecho a réplica y una investigación integral, antes de cualquier condena social o judicial.
Este medio deja constancia de que los hechos relatados corresponden a denuncias, testimonios y versiones de las partes involucradas, y queda a disposición de las personas o instituciones mencionadas para ejercer su derecho a réplica, conforme a la normativa vigente.
Justicia por Yanina y Diego.
Fuente: La prensa hoy
Pablo Bodego
