La creciente disparidad en los precios de la nafta y el gasoil está poniendo en riesgo la viabilidad comercial de numerosas estaciones de servicio en el conurbano bonaerense, afectando también la estabilidad laboral de su personal.

Desde que se liberalizaron los precios de los combustibles, los propietarios de estaciones en la provincia de Buenos Aires han advertido sobre un «panorama preocupante», destacando una severa caída en las ventas de hasta un 50% en comparación con sus colegas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA).

La diferencia de precios, que puede llegar a ser hasta un 10% más alta en el conurbano, ha generado alarma no solo por el impacto en la rentabilidad de los negocios, sino también por el riesgo de cierres y suspensiones de personal.

En este contexto, Miguel Saredi, secretario de Planeamiento del Municipio de La Matanza, informó a surtidores.com.ar que se reunió con casi un centenar de propietarios de estaciones de servicio PyMES en el primer cordón del conurbano, quienes detallaron las consecuencias de esta situación.

Saredi destacó que, según sus estimaciones, un automovilista puede gastar entre 5.000 y 8.000 pesos más al cargar nafta en el conurbano en comparación con CABA, lo que crea serios problemas para las estaciones de servicio de la provincia.

El funcionario comentó que coincidió con los empresarios en la necesidad de encontrar soluciones equitativas que nivelen las condiciones de competencia. «La disparidad afecta tanto a operadores como a consumidores, quienes optan por cargar en CABA, perjudicando al conurbano», enfatizó.

En este sentido, Saredi adelantó que, junto a la exsecretaria de Industria Débora Giorgi, impulsaron en la Cámara de Diputados y Senadores de la provincia un Proyecto de Resolución para proteger a las estaciones de servicio frente a estas condiciones de inequidad.

Asimismo, informó que han iniciado gestiones con el Ministerio de Economía, la Secretaría de Energía y los directorios de las compañías petroleras con el objetivo de establecer un diálogo que permita encontrar una solución consensuada y positiva para todas las partes involucradas.

Saredi también se refirió a la postura de muchos municipios del interior del país de implementar un impuesto local específico para adicionar un porcentaje de la venta de combustibles a las arcas de las intendencias. Señaló que la tasa vial no es el factor principal de la disparidad, ya que la brecha impuesta por las petroleras a sus puntos de venta es el verdadero problema. «No se puede discutir sobre el impacto de la tasa vial, que no llega al 2%, cuando las petroleras venden un 10% más caro en el conurbano», afirmó el funcionario, agregando que en su encuentro con los dueños de estaciones de servicio quedó claro que su principal preocupación es la diferencia de precios con la Capital.

Finalmente, comunicó que la problemática de las estaciones de servicio se enmarca en un contexto más amplio de desigualdad económica en la provincia. «La implementación de políticas que aborden estas brechas es fundamental para garantizar el crecimiento regional», subrayó. «La reducción de la brecha de precios no solo beneficiaría a los empresarios, sino también a los consumidores y a la economía local en general», concluyó Saredi.

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