La idea de “la grieta” es reciente.

Luis Gotte, La Pequeña Teinchera

Fue un viejo invento que renueva uno de los periodistas más conocido, amado y odiado, de Argentina, Jorge Lanata, en 2013.

Terminada la II Guerra Mundial y ante el avance de la opresión comunista, Europa se desprende de sus colonias sin perder el control sobre las mismas.

Europa necesita de los recursos mineros de África, del petróleo y mano de obra barata de Asia… ¿Cómo lograr obtener estos activos y a bajo costo, sin que la URSS también los adquiriera?

Cuando se trazan los límites fronterizos en África, se encierran a pueblos en situación de conflictos históricos como irreconciliables. Dos pueblos enemigos en un mismo país. Oficialismo y oposición en conflicto permanente. Europa (la occidental) termina manipulando las políticas internas en cada nuevo estado africano. Cuando un gobierno no negocia sus minerales, en las condiciones que se les imponen, le arman una oposición para la guerra civil.

Cae el gobierno y la nueva dirigencia será «amiga» de Europa.

Si el nuevo gobierno no obedece, repetirán la estrategia.

En Asia fue más fácil aún. Solo deberán aprovechar las fracturas dentro del mundo musulmán, y apoyarán a uno o a otro reino de acuerdo a los intereses en juego.

Y ¿en América Hispana? Fue un poco más complejo, demoró más tiempo… Pero lo lograron.

Nuestros pueblos son más homogéneos. Una misma cultura, una misma religión, un mismo lenguaje y una misma historia. Dividirnos y enfrentarnos sería difícil.

Con el surgimiento de las naciones-estados, es El Reino Plurinacional Británico quien se ocupará de controlar el pensamiento y la información en nuestras patrias. Qué se puede decir y que no, cuál es la verdad, se cambia historia por relato.

Y en argentina este papel lo cumplirá Bartolomé Mitre, quien creó una corriente historiográfica Atlantista, Pro-inglesa, Liberal, Antihispanista y Antifederal. Enemigo de la cultura popular.

Nos dividirá entre Rosistas y Antirosistas. Aparece la Gran Grieta.

El 3 de febrero de 1852 tuvo lugar la batalla de Caseros, en la que el “Ejército Grande” integrado por el imperio de Brasil, Uruguay junto a exiliados porteños en la entonces Banda Oriental, Entre Ríos y Corrientes a las órdenes de Justo José de Urquiza vencía al gobernador de Buenos Aires Juan Manuel de Rosas.

Vencido por Urquiza en la batalla de Caseros, Juan Manuel de Rosas tomó el duro camino del exilio.

La Revolución del 11 de Septiembre: Nace la grieta a muerte entre Mitre y Urquiza que partió al país en dos. Aunque estos no identifican a los británicos como el gran enemigo.

Con el Radicalismo aparece la segunda gran grieta, entre Personalistas y Anti-personalistas. Dividen a la UCR, se oculta la figura de Leandro N. Alem y surge el Movimiento de Intransigencia y Renovación de orientación europea.

¿Qué fue lo que sucedió? Fue la política nacional con respecto al PETRÓLEO lo que decide la fractura de los radicales.

Fue entonces cuando la Unión Cívica se dividió entre Nacional (Bartolomé Mitre) y Radical (Leandro N. Alem e Hipólito Yrigoyen)

A partir de 1945, con el gobierno Peronista, se repite la misma historia que con la UCR. Peor aún, nos impusieron el Liberalismo Menemista y, luego, la Progresía kirchnerista.

La grieta se profundiza a tal punto que ya es un abismo. El trabajo ya está hecho y los británicos festejan… Argentina sigue siendo la granja anterior a 1943.

Si observamos bien, tanto los buenos radicales y los buenos peronistas pelean por las mismas consignas, por los mismos anhelos, por los mismos sueños, pero no se escuchan.

Se acusan mutuamente de lo que, según les dijeron, hicieron sus abuelos. Pero nunca se atreven a preguntarse qué fue lo que sucedió. Mucho menos se plantean un futuro posible, están atravesados por ideologismos que les impiden ver más allá de sus propios ombligos.

Lo único cierto es que, retrocedemos como el juego de la Oca, mientras los recursos mineros salen a nuestras espaldas. Es la función de la grieta.

La grieta no la hicimos nosotros… nos la imponen. Somos malos y brutos, los buenos una rareza.

Hoy somos testigos de cómo Franceses, Españoles, Alemanes, Británicos están en “las colas del hambre”, es nuestra revancha para endeudar a Europa con América Hispana…

¡Unámonos!

Autor: Luis Gotte / La pequeña trinchera