Hoy 15 de septiembre se celebra el “Día Mundial de Concientización del Linfoma“, con el objetivo de concientizar a la sociedad sobre este tipo de cáncer poco conocido, que va en aumento en todo el mundo.
El linfoma es un cáncer de la sangre poco conocido, tal es así que, más de la mitad de las personas que lo padecen no habían escuchado hablar de esta enfermedad antes del diagnóstico.
Junto con la leucemia y el mieloma, representa la quinta causa de muerte por cáncer del mundo. Sus factores de riesgo no están claros, pero sí se sabe que llegar al diagnóstico de manera temprana hace que su tratamiento sea más efectivo y aumenten las probabilidades de supervivencia.
Existen dos grandes categorías de linfomas: el linfoma de Hodgkin y el linfoma no Hodgkin (LNH). Este último es el más común, ya que a nivel mundial cada 90 segundos se le diagnostica a un paciente, y se encuentra en 4 de cada 5 pacientes diagnosticados. Pueden afectar a niños, jóvenes, adultos o ancianos, aunque algunos linfomas ocurren preferentemente en ciertas etapas de la vida.
Los síntomas clínicos del linfoma son muy variables, ya que dependen de cada tipo y del estadio en que se encuentre la enfermedad. Estas manifestaciones pueden ser:
- Inflamación no dolorosa en los ganglios linfáticos.
- Tos, dolores en el pecho o problemas respiratorios, en las afectaciones de los ganglios del tórax.
- Dolor abdominal, aumento del perímetro abdominal.
- Fiebre de causa desconocida.
- Sudoración profusa.
- Pérdida de apetito y peso en pocos meses.
- Picores persistentes sin lesiones visibles.
- Fatiga y cansancio.
Conocer las características y los síntomas del linfoma permite que más personas la descubran a tiempo y tengan un abordaje terapéutico exitoso.