Hay un cuento del tío que crece en los barrios de La Matanza. Se trata de varios  afiladores, que les dicen un precio bajo a sus potenciales clientes para que acepten el servicio, y luego les cobra una cifra mucho mayor, bajo amenaza de no devolverles los cuchillos o tijeras.

Varios vecinos comentaron que se tratan de varios afiladores que le dicen que le cobraban 400 pesos para afilar un cuchillo, y luego al momento de abonar le dicen que son 4.000 pesos.

Los vecinos comentan que los afiladores se ponen violentos ante la negativa de los vecinos.