Una fiscal solicitó este jueves la prisión perpetua para un remisero que es el único acusado que queda por el crimen de un oficial de la Policía de la provincia de Buenos Aires, quien el año pasado fue asesinado de tres balazos delante de su mujer, integrante de la misma fuerza, y de sus tres hijos cuando fueron asaltados en la casa de unos amigos, en el partido de La Matanza.

El pedido fue formulado por la fiscal Celia Cejas ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 1 del mencionado distrito que juzga a S. A. D. por el homicidio del efectivo Mauricio Ezequiel Miño. Tenía 39 años al momento de ser acribillado.

El remisero es el único sospechoso sentado en el banquillo de los acusados por el crimen, ya que otros tres adolescentes que también había sido detenidos por el hecho se escaparon del instituto de menores en el que estaban alojados y aún se encuentran prófugos.

CASO:

El crimen ocurrió el 9 de marzo del 2020, cerca de las 22.30, en Paunero al 80, en la localidad de Villa Madero. Esa noche Miño, que trabajaba en la Unidad de Policía de Prevención Local (UPPL) de la La Tablada, estaba de franco y vestido de civil, cuando se retiraba junto a su esposa, también policía, y sus tres hijos de la casa de una pareja amiga.

Como llovía, el hombre fue solo hasta su Volkswagen Gol y regresó a buscar a la puerta de la vivienda a su mujer, de 35 años, y a sus hijos de 3, 6 y 10, para retornar a su domicilio en Gregorio de Laferrere.

En ese momento el efectivo fue abordado por tres delincuentes que bajaron de un Chevrolet Agile. Miño se identificó como policía, intentó resistirse al robo, forcejeó con los ladrones y le dispararon diez veces, tres de las balas lo hirieron de muerte.

Fuentes judiciales informaron a la agencia Télam que Cejas pidió la máxima pena para Dutra como coautor de los delitos de “homicidio triplemente agravado por la intervención de un menor de 18 años, por el uso de arma de fuego y por ser criminis causa”.