Por Miguel Saredi, Precandidato a Diputado Nacional por el Partido Federal
Me parece que los argentinos no escuchamos a Francisco que habla e insiste con la Emergencia Social. Algunos oficialistas -como Grabois y otros- ven en forma sesgada y parcial, lo que Francisco pretende explicar. Porque está diciendo también, que mientras siga una pandemia y cuarentena deberían bajar los impuestos, tasas y cargas.No escucho ni veo que entiendan esto.
No dice que el lugar de los pobres es el de los refugiados, o la fatalidad de ser planeros permanentes víctimas de un asistencialismo indigno, y definitivamente quedar fuera del sistema, como en la Argentina. Además a el Gobierno le va a llegar el momento en que no podrá pagar más los subsidios, y los planes sociales, pues no tendrá lugar para sacar la plata para seguir haciéndolo.
También el Santo Padre nos habla a los que estamos dentro del sistema económico centrado en la ganancia: que debemos actuar con solidaridad, y sentido del bien común.Pero si hay un lugar donde no escuchamos a Francisco, es en su propia Patria.
He visto en tantos lugares en estos meses necesidades básicas insatisfechas soportadas con dignidad, como familias y chicos que ni siquiera comen en la escuela.
Nadie puede resistir estar sin trabajo, sin vacuna y sin comida para sus hijos.
Es un pueblo noble y misericordioso el pueblo argentino más humilde y sumergido que veo en tantas barriadas y en el interior, quizás a veces demasiado manso, y permisivo.Estamos asistiendo a una Generación con hambre y sin educación.
En el rancho como en villas y asentamientos falta comida e internet.
La clase política, por posturas políticas personales y posicionamientos en las encuestas, hablan de presencialidad o educación a distancia, cuando todo es una calamidad. No hay conectividad ni seguimiento a millones de argentinos.
La crisis económica está generando, además, la Inseguridad más grande de nuestro país. Es una inseguridad total, integral, porque agrega a las tasas de homicidios, robos, y otros tipo de delitos inseguridad en la calidad de vida que es atravesada por incertidumbre y la falta de visión de un futuro personal y para los nuestros.
Los que pueden intentan irse, y otros millones de argentinos que no lo pueden hacer se resignan resentidos y frustrados.
La Ineptitud y la falta de planes retrasaron a nuestra Argentina.
Podemos salir adelante si dejamos atrás lo que no sirve, y terminamos con las improvisaciones irresponsables.
Hay respuestas y soluciones del excelente potencial individual argentino que debemos transformar en equipo, porque hay miles de compatriotas preparados con ideas, y nivel de ejecución y de gestión.
Desde el Partido Federal creemos en equipos serios de trabajo técnico, en politicas de consenso, y reconstruir la participación vecinal y ciudadana.
Estamos decididos a lograrlo porque en nuestro objetivo va la vida de nuestras familia, nuestros amigos, y vecinos.
Fuente InfoVeloz.com