La importancia del Museo que alguna vez fue Estancia de Juan Manuel de Rosas en La Matanza: La construcción donde funciona el Museo data de fines del Siglo XVIII. A partir del Siglo XIX se convirtió en el establecimiento más importante del partido de La Matanza, con una superficie de más de 7000 hectáreas.

El Museo se encuentra en la calle Máximo Herrera al 5700, entre Correa y Colastiné, localidad de Virrey del Pino.

Ya en 1820, junto a Terrero y Dorrego, Juan Manuel de Rosas compró la Estancia «El Pino» en La Matanza, a la que renombró como “San Martín” en homenaje al Libertador, y fue su propietario durante 30 años. La estancia se convirtió en el escenario donde, en 1836, se firmó el Tratado de Paz con Cafulcurá. Con Rosas como propietario el edificio principal de la estancia fue ampliado, al igual que con el posterior dueño, José María Ezcurra, cuyas posesiones llegaron a cubrir casi por completo la actual superficie de Virrey del Pino.

ESTRUCTURA Y VISITAS AL MUSEO

El Museo presenta cuatro partes en las que se abarcan los siguientes temas, la vida en el campo bonaerense en el Siglo XIX, Juan Manuel de Rosas y su época, Historia del partido de La Matanza, en el marco de la historia Nacional y la parte de Paleontología regional.

Asimismo, las dos hectáreas que rodean el edificio del Museo constituyen un espacio verde sumamente agradable para desarrollar actividades recreativas que los vecinos puede visitar coordinando visitas a traves del teléfono 02202-494757 o por Correo electrónico: museodelamatanza@yahoo.com.ar o por Facebook: facebook.com/museodelamatanza

 

Consultado al Concejal de La Matanza, Miguel Saredi afirmó que: «Cada símbolo del Federalismo en La Matanza y en la Provincia de Buenos Aires, es un símbolo de lucha y defensa por los valores del Nacionalismo Argentino, el debate de la cooparticipación que afectan a los bonaerenses y a nuestro distrito directamente y por la visualización de la descentralización del conurbano».

 

Para finalizar Miguel Saredi expresó: «Debemos valorar nuestro distrito y a nuestros símbolos históricos que muchas veces no le damos tal trascendencia».